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Soy un moroso

Doy fe, que todos los hechos y datos narrados en este texto, son totalmente verídicos, y que si alguien al leerlos pueda pensar que el caso expuesto, puede tener falta de datos o algún hecho no contado, les diré de antemano que esta cruzada llevada a cabo por mi persona, y son resultados tan desastrosos, cumplen con los máximos rigores de exactitud y veracidad, no habiendo ningún dato escondido o sin mencionar, y que todas las operaciones efectuadas están realizadas de buena fe y con el único propósito de llevar a buen fin la operación iniciada por mi persona.Mi cruzada particular comenzó a mediados del otoño del año 96 animado por las continuas noticias de bajada de los tipos de interés hipotecarios, dados por el gobierno actual y respaldados por el Banco Central. Y tras comprobar, para mi sorpresa y para prejuicio propio, que al pasar la fecha de la formalización de mi hipoteca de interés variable, prevista para julio, me encuentro con la subida de medio punto, lo que significaba la subida de tres mil pesetas en cada letra de la hipoteca.

Mi sorpresa fue monumental, ya que tras comprobar por la prensa que el Banco Central recomendaba por dos veces seguidas la bajada de interés, mi Caja al contrario me subía medio punto.Me armé de valor, y tras hacer las presentaciones de rigor, me presenté al director de la sucursal, sin ninguna idea de tipo financiero, “quién me iba a decir que tras mi peregrinar, mis conocimientos respecto a bancos, cajas y términos financieros aumentarían a la fuerza” con cartilla y últimas letras en mano, intentaba convencer al director, del error cometido y que en vez de bajar lo que me habían hecho era subir la letra.El director con su alto grado dialéctico y tras comprobar datos, me recomienda dejar las cosas como están y esperar, la única solución que me da, después de una bonita charla y con el único fin, de defender sus intereses bancarios a costa de los míos, es que siga pagando y ya se buscará solución.La solución se da, después de varias visitas de este tipo, y tras meses de pagar esas tres mil y pico de pesetas más, con una carta enviada de la sucursal a la sucursal central, proponiendo la bajada de interés, y tras varios meses, bastantes diría yo consigo la bajada, o sea ser, el mismo interés y al mismo valor de la letra que pagaba antes de la subida.

No quiero exponer aquí, las conversaciones y puntos de vista, que el director me daba, para tranquilizarme e intentarme convencer, de lo que era “normal”, la normalidad de que yo siguiera pagando y la normalidad de que él defendiera sus intereses bancarios. Quiero exponer una tesis de lo que me pasó, y que no fue más que una política bancaria a nivel nacional por parte de esta Caja.Debido a las continuas bajadas de intereses hipotecarios variable, la Caja pone en práctica, una política muy bien estudiada. La subida del tipo de interés, sabiendo que el perjudicado, rápidamente irá a pedir la normal bajada de la letra, pasando algunos meses con la subida y tras meses de pagar más, hacen la bajada que es igual a la que estaba antes de subir, por lo tanto el perjudicado se queda contento porque le han bajado la letra y la caja se queda más contenta porque no solo se ha beneficiado de la subida esos meses, sino que además no ha bajado ni un cuarto punto.Mi respuesta, fue normal y arriesgada en estos casos, y tras comprobar la poca disposición de mi Caja a negociar, me meto de lleno en una guerra, que todavía aún dura y que sería la crónica de una muerte anunciada, la muerte de un currito, cuyo único objetivo en esta vida, es el bienestar de su mujer, el bienestar de sus hijas, el bien cumplir en su trabajo diario y el pagar religiosamente, la hipoteca y las cuatro letras que todo pobre tiene.

Empiezo mi carrera, de sucursal en sucursal, de banco en banco, y de director en director, mi objetivo, la subrogación de la hipoteca, de mi Caja al posible Banco a encontrar, me entero de los inconvenientes de CECA y de las posibilidades de MIVOR, del precio a pagar por la subrogación, notarías y demás papeleos par el cambio de hipoteca en diferentes sucursales. Pero me encuentro con las manos atadas, yo como la mayoría de los curritos vivo al día, recibo y gasto la misma cantidad, vivo para vivir, para vivir cómodamente, pero no lo bastante acomodado como quisiera, mi cartilla está lo bastante rebosada como para llegar a buen término el mes o la semana, yo lucho para pagar menos dinero en la hipoteca; sabiendo que mi letra hipotecaria puede bajar bastante haciendo el cambio y que el dinero a gastar, a la larga me iba a repercutir en beneficio. Pero no lo tengo.Mi solución sale respaldada por el gestor comercial, de la sucursal a la que acudo y que tras ponerle las cosas claras me abre un camino a mi odisea.Frente a frente, le expongo a dicho gestor la solución, aumentar la hipoteca que tengo 5.700.000 los gastos totales de la subrogación esto es, posible “multa” que algunos bancos tienen por el cambio de hipoteca, gastos de notaría y gastos de tasación, total 6.200.000, que sería la hipoteca que tendría al finalizar la operación. Empieza a hacer números, y compruebo que efectuando dicha operación salgo ganando con respecto a la actual, ¿y el Banco?, así es que acepto la operación y el gestor aprueba dicha operación.

Me coge los datos para la solicitud de la hipoteca: datos personales, nómina, valor de las escrituras del piso con garaje y marca de coche y antigüedad del mismo. Me pide fotocopia de la documentación expuesta y tras entregárselo, me dice que la solicitud será estudiada, tanto aquí en Huelva como en Sevilla y tras pasar algunas semanas me acerco por la sucursal y me comunican que la solicitud tanto en Huelva como en Sevilla ha sido estudiada y aprobada dando el visto bueno para comenzar la operación.Se comienza, con todas las condiciones expuestas anteriormente y comienza con la tasación de mi piso, un piso de dos años, comprado nuevo, con régimen de renta libre y primeras calidades ubicado en una zona próxima al estadio. Decir que un piso de mi mismo bloque, se vendió hace meses, por 1.000.000 más de lo que costó. Me hacen la tasación, tasador que estuvo varios minutos en mi casa y perteneciente a una empresa madrileña, con competencia profesional para la realización de la tasación y que afirma que el metro cuadrado en calles de José Fariña vale 82.353 pts\m2 o en Nicolás Orta 79.268 pts/m2 u 80.000 pts/m2 y que yo afirmo que el m2 en dichas calles de pisos nuevos o seminuevos es de 100.000 Pts., pagando 1.500.000 Pts. de entrada y subrogando una hipoteca de 6.000.000 Pts. con un garaje de 1.300.000 Pts. pagado al contado, y según afirma dicho tasador su coste actual es de 6.368.000 Pts.

De principio empiezo a recibir propaganda del banco, recibo una llamada telefónica de línea directa, informándome que al tener una cuenta abierta en el banco, tengo derecho a una tarjeta, le comunico que yo no tengo ninguna cuenta abierta, solo una solicitud de subrogación de hipoteca, inmediatamente me pasa con una muchacha muy simpática, y le expongo mi solicitud, enumerándole todo lo dicho anteriormente, facilitándole el nombre de la entidad y del gestor comercial, dicha señorita me facilita un número el 902…, y una referencia, expresándose que si tuviera algún problema me comunicara con ella.A las pocas semanas de que el tasador llegara a mi casa, me viene un recibo del banco, comunicándome que en mi cuenta de dicha entidad tengo un recibo de 21.000 Ptas. por gastos de tasación, yo inmediatamente le doy el recibo al gestor comercial y me informó del curso de la operación. Me comunica que no tenga problema con el recibo, se lo entrego y me comunica que la operación ha sido aceptada. A las semanas recibo más propaganda y un nuevo recibo de la tasación, y vuelvo a encaminarme a la sucursal, con lo que me vuelve a coger el recibo y a tranquilizarme.

Después de varios meses de espera, y tras recibir varias llamadas de Madrid informándome que en mi cuenta de la sucursal de Huelva tengo una cuenta al descubierto con un débito de 21.000 Ptas. por gastos de tasación. Inmediatamente me pongo en contacto con el gestor comercial y tras varios meses de espera, me comunica que la operación no es posible porque la tasación de mi piso nuevo con un valor escriturado de 8.500.000 Ptas. es tasada con un valor inferior al mismo y puesto que no llega al 80% del valor que se va a hipotecar no pueden aceptarme la operación.Hablando muy educadamente con él, le recrimo el tiempo que me ha hecho perder, ya que no me informa personalmente sino que después de varios meses de espera, tengo que llamarlo y recibir dicha información después de las molestias recibida por el asunto de la tasación, informándole que yo no he abierto cuenta, ni tengo ninguna cartilla de dicha sucursal, recordándole el trato al que llegamos al iniciar la solicitud, me promete arreglar el asunto y que el banco no volverá a trabajar con la empresa de tasación contratada en mi caso.Me manda a una financiera, que trabaja conjuntamente con dicha entidad, y tras actualizar nóminas y recibos del préstamo actual, ya que había pasado varios meses desde la primera entrevista, sigo con la misma operación, las mismas condiciones y el mismo dinero que voy a hipotecar.Se me informa que todo sigue igual, pero que tendrá que hacer una nueva tasación ya que la anterior no me vale y que el valor de dicha tasación tendrá que ser abonada, finalizada ésta y antes de efectuar la operación, y que presumiblemente será estudiada y aprobada tanto en Huelva como en Sevilla.Yo acepto las condiciones, expresándole que una vez pagada la tasación, se espera que la operación salga aceptada, y la señorita me comunica que si es cierto, todo lo referente a lo que viene escriturado, “las escrituras están elaboradas notarialmente”, seguramente no habrá ningún problema.Una semana antes de que acudiera a la financiera para poner fecha a dicha tasación, me llama el director de sucursal bancaria. Me comunica que tengo que pagar, la tasación efectuada por su banco, para el estudio, de la subrogación de la hipoteca, comunicándome de que en el caso de no pagar me incluirían en una lista de morosos, una pena por otro lado, ya que el importe es mínimo 21.000 Ptas.

Yo le comunico que no estoy dispuesto a pagar una tasación efectuada por su banco, exponiéndole las condiciones a las que yo llegué con su gestor comercial, dicho anteriormente y que pagaría la tasación de la financiera, puesto que lo habíamos acordado así.Me comunica que posiblemente la tasación efectuada por su banco, le valga a la financiera, y comunicado esto le expresé que si era así no tendría inconveniente en pagar, así que quedé media hora más tarde.Inmediatamente a la financiera, le preguntó el caso y me comunica que dicha tasación no les vale, y que tendrían que efectuar otra por su cuenta.No tendría páginas para exponer la amena reunión que tuve con el director, en un tira y afloja, él intentaba convencerme de que pagara las 21.000 Ptas., y yo no estaba dispuesto a pagar: 1º) dos tasaciones, 2º) una tasación efectuada por su banco, exponiéndole que yo había concordado con el gestor comercial que tanto los gastos de tasación, como de notaría, etc., iría incluido en el préstamo y puesto que el préstamo no había sido aprobado, yo no iba a pagar la tasación. El gestor se unió a la reunión y preguntando por las condiciones expuestas anteriormente sobre la solicitud de la hipoteca y por dichas condiciones, el gestor me reafirma por dos veces en dicha reunión, punto por punto lo expuesto anteriormente. Pero claro el director defiende lo suyo y no está dispuesto a dejar escapar un débito para la entidad de 21.000 Ptas., comunicándome que si no pagaba me incluiría en la lista de morosos.Yo le comuniqué que como comprenderá yo no iba a pagar dos tasaciones que no me iban a servir para nada.El error cometido por dicha entidad y de dicho gestor fue el no haberme abierto una cuenta para previsión de fondos, por lo cual ellos hubiesen cogido el dinero automáticamente. Si no que solo se preocuparon al hacerme el estudio, de abrirme una cuenta y no pedirme el dinero para dicha previsión, no cabe duda, que si me lo hubiesen pedido, yo se lo habría dado y habría caído en la trampa bancaria, pero como he dicho fue un error de personal.La conclusión, he recibido varias cartas de la empresa de morosidad, cuyo trabajo es cobrarle a los morosos, y en una de ella me comunican la posibilidad de llevarme a los tribunales.

¿Qué hacer ante tamaña injusticia? El nivel astronómico, financiero y legal de un monstruo bancario es desequilibrado junto a un ciudadano medio.Parece ser, que al pagar religiosamente todas las facturas, letras y demás gastos de vida no es suficiente para una persona honrada, además hay que contribuir al crecimiento descompasado del sector bancario.Es lógico, que no se conformen con el cobro de intereses y demás flujos de capital entrante en el sector, sino que además se sacan de la manga tasas e impuestos propios para el feliz crecimiento de la empresa.No se nos ocurra dejar de pagar ni una peseta menos en nuestras letras, la recarga será completamente desproporcional a dicha peseta.El interés de préstamos y préstamos hipotecarios es completamente desproporcional con la media europea, ¿cuando nos pondremos a nivel europeo en este sentido?, cuando ya se está negociando la revolución monetaria a nivel de Comunidad Europea.Mi caso es individual, ¿cuántos casos individuales hay como el mío o parecido, en cuanto a injusticia y cobros indebidos? ¿Qué montante de capital entra en estos bancos debido a estos cobros?.Elogio el trabajo de muchos Bancos y Cajas, pero maldigo a todos aquellos que se aprovechan de la buena voluntad y del analfabetismo existente en materia financiera, para provecho de la entidad.Ánimo a todas aquellas personas, a que denuncien actos injustos cometidos sobre sus cartillas de ahorros, que tanto nos cuesta engordar.Por favor, grandes monstruos de las inversiones monetarios, sean honrado y agradecido con el  ciudadano de a pie, aquel cuyo único objetivo, es la felicidad propia y de quienes les rodea y no le amarguen la existencia con recibos y cartas más allá de lo estrictamente estipulado.Mi intención no era poner nombres propios en esta carta, pero como ellos no han tenido la misma consideración en poner el mío en la lista de morosos yo tampoco debo tenerla.

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