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LA VERDADERA HISTORIA DE LA RAZA DE LOS VAMPIROS CAPITULO 7

El recibimiento que nos hicieron las distintas Casas y Clanes establecidos en el
centro y sur del continente americano fue impresionante. Nuestro Clan si logró
hacer la travesía que les aconsejaron los habitantes de Groenlandia. Ellos al
contrario que nosotros no tuvieron ningún encontronazo con ballenas ni orcas,
tampoco arribaron a las costas de los territorios establecidos en el norte, bajaron
al sur, costeando a una relativa distancia el margen este del continente, cuando
efectivamente el agua cambió de tonalidad y de temperatura, se dieron de frente
con las islas, de Clanes muy agresivos, practicaban el canibalismo con sus
enemigos derrotados, rolaron dirección este y se toparon directamente con el
continente. Llegaron a un territorio muy estrecho, al oeste un gran océano, al
este otro mayor. Al norte, algunas Casas con muchos Clanes, al sur una Casa con
muchos Clanes y Tribus. Nuestro Clan decidió hundir los barcos y dividirse aún
más, llegarían a los distintos territorios de dos en dos, en parejas, como uno más,
entre los miles y miles de personas que todos los días recorrían la extensa red de
caminos y calzadas que comunicaban los miles y miles de poblados y ciudades
que atravesaban estos vastos territorios. Cargados con grandes mochilas a sus
espaldas, estas gentes recorrían inmensas distancias para comercializar e
intercambiar cualquiera de los miles de productos que necesitaban para vivir.
Muchísimas variedades de frutas y plantas comestibles, pequeños mamíferos y
pájaros que transportaban en jaulas, utensilios para el hogar, pequeñas
herramientas, a estas gentes les gustaban mucho los collares, pendientes y
pulseras que fabricados en oro y con distintas piedras, medio regalaban en los
grandes mercados que se organizaban en sus ciudades.
De un territorio a otro, miles de personas convivían y tenían tratos unos con
otros. Las grandes ciudades actuaban de cruce de caminos, de tal forma que a
una determinada ciudad podían venir gentes del norte o del sur. Su nivel
evolutivo era mucho mas alto que las Casas del norte, aquellas que habíamos
tenido la mala suerte de conocer, al contrario que estas gente s que eran afables y
sinceras, a lo largo de los caminos, se creaban muchos vínculos de amistad y
fraternidad. Los Jefes de las grandes Casas habían consolidado en el tiempo un
sistema de jerarquías y todos sin excepción aceptaban el status. Entre los
distintos Jefes se habían repartido los territorios y veían con naturalidad algunas
guerras o batallas para probarse unos a otros, pero en general se respetaban
unos a otros, con un sistema de impuestos y derechos de paso, las elites
controlaban sus intereses, las clases medias y pobres pagaban sus pleitesías, con
especies o servicios al ejército, la mayoría de los Clanes aceptaban este rol a
regañadientes, los que no lo aceptaban pasaban por los templos para el
sacrificio, dándoles a entender a la población, que o plata o cabeza, nuestro Clan
se llevó bien con las elites, fuimos entrando en las cortes de las distintas grandes
ciudades, los Jefes de Clan aceptaron nuestros consejos con agrado. Los jefes de
Casas y sus allegados con sus cortes, los sacerdotes, lo s altos mandos del ejército
residían en grandes ciudades con inmensos templos y estructuras. Estas Casas
tenían un nivel muy alto en arquitectura y trabajaban la piedra de maravilla.
Construían pirámides en medio de las grandes selvas, desde mucho tiempo atrás,
sus conocimientos en astronomía y matemáticas les habían permitido tener un
control en el tiempo, mucho más avanzado que otras Casas establecidas en otros
territorios del mundo, sus calendarios tenían una fiabilidad impresionante, ellos
median el tiempo por miles de años.
Nuestro Clan decidió por mutuo acuerdo infiltrarse en las cortes de las distintas
Casas y Clanes que por miles se establecían en estos territorios, en verdad esta
tierra era el segundo Edén. Convenimos en fortalecer una única frontera, la del
norte, evitando la entrada de aquellas Casas que con un nivel evolutivo tan bajo
podrían acarrearnos problemas. Procuramos una paz sincera entre las Casas y
formalizamos el comercio y el intercambio de culturas, todo el centro y sur del
continente americano era un crisol de lenguas y costumbres. Las tres Casas
principales llegaron a permitir una paz tan duradera, que, con un simple
mecanismo de sacrificios y pleitesías, disfrutaban de unos privilegios de semidioses, que apoyados en el conocimiento de las estrellas les hacían intocables.
Fueron buenos tiempos para nuestro Clan, la sangre en los sacrificios era
abundante, la formula estaba establecida hacía milenios, si algún Jefe o mando
del ejército no aceptaban el status establecido, él y todo su Clan serían
sacrificados, muy pocos se atreverían a levantar las cejas al paso de las tres
grandes Casas. En las grandes cortes les hablamos de las otras Casas existentes
en el mundo, les hablamos de sus soberbias y poderíos, les hablamos de sus
logros en el control de los mares, nada comparado con sus grandes barcazas que
surcaban sus grandes ríos, les hablamos de sus caballos y de sus armaduras, que
romperían sus flechas, les hablamos de lo despiadados que eran y también les
advertimos que se reforzaran, que se prepararan, les intentamos hacerles ver,
que tarde o temprano llegarían en sus grandes barcos, que los monstruos marinos
que custodiaban el Atlántico hacían muchos milenios que habían desaparecido.
Estas Casas no nos echaron cuenta, se reían de nosotros y se mofaban de
nuestras advertencias, no lo veían en las estrellas, sus dioses evitarían estos
nefastos augurios, su imperio del sol no se ocultaría jamás. Que equivocados
estaban, solo se preocuparon de sus rencillas internas, de acumular mas riquezas
y de mantener sus poderes intactos. Cuando llegaron los primeros barcos, le
advertimos, acabad con ellos, no dejéis a ninguno con vida, no dejéis que vuelvan
a contarlo, no dejéis que vengan más, no permitáis que regresen a sus tierras.
Fue demasiado tarde, cuando por fin los convencimos para que lo asesináramos a
todos, el jefe de la expedición consiguió volver con algunos nativos, para que sus
Jefes de Clan vieran con sus propios ojos el nivel evolutivo de las gentes de estos
confines del mundo. La repuesta de las Casas europeas no se hizo esperar, la
decisión de invadir estos territorios no fue instantánea, al principio estas Casas
decidieron mandar grandes expediciones militares, con intenciones claramente
bélicas, al cien por cien. Cuando estas expediciones fueron contactando con Jefes
de Clanes, que por miedo habían consentido el sometimiento, que durante
generaciones habían soportado el estatus establecido, pero que ahora veían una
oportunidad clara de libertad del yugo de las Casas del Sol. Que equivocados
estaban, al cooperar en la invasión con estas expediciones abrían la puerta a las
Casas europeas, que durante milenios habían desconocido la existencia de estas
tierras, ahora las consideraban suyas. La estrategia fue clara desde el principio, el
exterminio total de todos los Jefes de Casa y sus cortes, exterminio total de las
clases sacerdotales, sumisión incondicional de los mandos militares, la total
disponibilidad de las armas y soldados europeos para los ajustes de cuentas y
venganzas de sangre que vendrían en esos años os curos. Nuestro Clan decidió
ocultarse de nuevo al interior de las selvas, a los territorios del gran rio, donde
todavía tardarían algo en llegar. Antes les quedaría una labor de exterminio y
matanzas como muy pocas veces se ha visto a lo largo de la historia. Las Casas
europeas del sur prefirieron entenderse mejor con los Jefes de Clanes que les
habían ayudado en las guerras de exterminio de sus Clanes rivales. Las Casas
europeas del sur forjaron vínculos familiares con muchos Jefes de Clanes del
centro y sur del continente, así se forjaron alianzas y nuevos Clanes. En el norte,
muy pocas Casas sobrevivieron, ni las Casas de los Arbóreos, ni las Casas de los
Pieles Rojas cooperaron nunca con las Casas europeas, las armas y la organización
militar de las Casas europeas eran desproporcionadas con las flechas y las lanzas.
Además, las gentes europeas se traían a estas tierras a sus mujeres y familias y
no comprendieron nunca ni la cultura ni las formas de vida de estas Casas tan
antiguas. No les dieron cuartel, sus costumbres muy conservadoras y excluyentes
no permitieron esa fusión como si lo hubo con las Casas del Sur. Cuando los
territorios conquistados fueron consolidados, cuando los Clanes rebeldes fueron
exterminados, cuando las Casas europeas terminaron su holocausto, comenzaron
con el comercio y el intercambio de mercancías. Los grandes Jefes de Clanes
decidieron muchos asentarse en lo que se le llamo como las Américas y allí
decidieron crear sus fortunas. Se quedaron con miles y miles y miles de hectáreas
de terreno, empezaron a cultivar la tierra y a criar miles de cabezas de ganado,
como la mortandad de nativos fue tan grande y bestial y las Casas europeas eran
tan despiadadas, decidieron traerse a nativos africanos, últimos descendientes de
antiguos Clanes, que subyugados por los Clanes dominantes, fueron vendidos
como esclavos para trabajar las tierras del continente americano. Miles y miles
de barcos, cargados de Clanes africanos fueron llevados de forma infrahumana
para que una vez desembarcados en tierra, fueran a trabajar a las grandes
plantaciones del norte y del sur. En esos tiempos, todos los Clanes y todas las
Tribus que existían en el mundo, acudieron a este continente de una forma como
dominador o de otra, como trabajador esclavo. Las condicione s para un estallido
bestial no tardarían en llegar, las guerras de independencia y la consolidación de
nuevos estados acarrearía mucha sangre. Las Casas europeas asfixiadas en sus
guerras internas abandonaron a su suerte a sus colonias de ultramar. En las
grandes batallas navales perdieron muchos barcos, el tráfico entre Europa y
América se debilitó y el desabastecimiento entre los territorios se hizo
intolerable, muchos territorios reivindicaron su autonomía, que una vez
conseguidas se convertirían en guerras civiles, en esa época, volvimos a salir de
las selvas y nos vendimos al Clan o a la Tribu que requerían nuestros servicios.
Fueron tiempos oscuros para Europa y América, nuestro Clan no estaba dispuesto
a perder esta oportunidad, cuando la guerra civil del norte se perdió, decidimos
embarcar rumbo a Europa, ahora América se había medio estabilizado, cuando los
Clanes europeos se asentaron en América, se consideraron americanos, por lo
tanto, la pacificación y estabilización de estos territorios no tardaría en llegar.
Ahora nosotros seriamos necesario en las próximas guerras que asolarían Europa,
viajaríamos en sucias bodegas de barcos mercantes, ocultos y escondido s, el
antiguo regimiento creado con la única misión de eliminar a la Casa de los
Vampiros había llegado a América, nosotros decidimos volver a la vieja Europa,
las guerras en esta parte del mundo no habían terminado jamás, aquí
contactamos con antiguos Clanes nuestros, que durante miles y miles de años
habían vivido en las montañas que dividían Europa de Asia, luchando y
sobreviviendo en las duras guerras de fronteras, que siempre habían existido en
estas zonas, para evitar que las Casas asiáticas entraran en el continente.

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