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LA VERDADERA HISTORIA DE LA RAZA DE LOS VAMPIROS CAPITULO 3

Las cartas salieron selladas y escritas personalmente por las altas esferas de la Casa de la Costilla de Adán, con un saludo personal a cada Jefe de las Casas, Jefes de tribus y a los últimos representantes de algunas Casas ya extinguidas. Seguía con una convocatoria obligada a una Asamblea y terminaba con unas frases de respeto y armonía a la Casa a la cual iba dirigido el mensaje. Muchas Casas residían en territorios muy alejados del mundo conocido, en estos remotos lugares el transito de personas y mercancías eran muy extraños, el aislamiento de estas sociedades la salvaron de muchas invasiones. Los mensajeros elegidos eran futuras promesas y futuros lideres de sus Clanes, las cartas debían entregarse en mano a las distintas Casas y Tribus.

 Por tierra y por mar, con salvoconductos especiales de la Casa de Adán, salieron hacía las capitales de los distintos territorios, hoy esas tierras las conocéis como la Oceanía, Australia, la China Continental, la India, la tierras limítrofes al Golfo Pérsico y al mar Rojo, a las muchas Casas establecidas en África, a todas las Casas de las tierras limítrofes del Mar Mediterráneo, a las Casas del norte de Europa y a aquellas Casas que durante milenios habitaron en el Continente americano, en los tiempos en que esa convocatoria fue enviada estos territorios se conocían con otros nombres, el punto de reunión elegido era en la isla que hoy conocemos como Gran Bretaña en un determinado lugar, Stonehenge.  Recibidos los mensajes, cada Casa Real, cada jefe de tribu preparó sus correspondientes Cortes y Servicios para los largos viajes que les esperaban. Mucho protocolo, mucho lujo y metales preciosos, muchos regalos para antiguos aliados, muchas ganas de reencuentros con antiguos camaradas que la distancia se encargó de separar.

En aquellos lejanos tiempos el transito por mar era muy utilizado, grandes naves preparadas para recorrer grandes distancias surcaban los océanos y mares con normalidad, algunas Casas llevaban grandes flotas con barcos de gran calado. Por otra parte, los caminos por tierra que cruzaban grandes montañas y caudalosos ríos que a lo largo del tiempo y con la mejoría de las infraestructuras convirtieron grandes distancias terrestres en recorridos bastantes cómodos.  A medida que iban llegando a la Isla para la asistencia a la Gran Asamblea, se instalaban en grandes campamentos con inmensas carpas, las distintas banderas y estandartes marcaban los limites entre unos y otros. Miles y miles de personas de todas las partes del mundo habitado se reunieron aquellos días a la espera que el sonido de las trompetas llamaran a reunión, entonces todos los Jefes de Casas, acompañados de sus Jefes de Clanes se dirigirían a Stonehenge para que por fin, por primera vez desde el comienzo de los tiempos y ya nunca más, todas las Razas que habitaban el mundo expusieran sus intenciones.

Por orden de antigüedad, cada uno de aquellos heroicos Jefes presentaron sus respetos a los presentes y con discursos interminables dejaban clara sus posiciones. Cada uno, arenga a arenga defendían sus territorios, siendo mayoritariamente consensuado que el comercio y el tráfico de mercancías debían de ampliarse y protegerse, cada Casa defendía sus actuales territorios y marcaban sus fronteras, algunos Jefes acusaban a otros de expolios y rafias y juraban venganza, los acusados lo negaban todo y por su parte acusaban a otras Casas de quedarse con territorios que según los contrarios les pertenecían. Con riguroso decoro y buenas formas, las réplicas y contrarréplicas duraron meses. Nuevamente los dos bandos enfrentados no estaban dispuestos a ceder un mínimo en sus posiciones.

Mientras que una gran mayoría defendían una paz duradera, respetando actuales territorios y fomentando un intercambio de mercancías y culturas, otras Casas y Clanes no estaban por la labor. A lo largo del principio de los tiempos, cuando las distintas Casas se establecieron en distintos territorios, rápidamente se supieron establecer y evolucionar. Distintas Casas en el orbe Mediterráneo se supieron consolidar y utilizaban el mar como nexo de unión, cada una supo consolidarse y prosperar. El Mar Rojo, el Golfo Pérsico, los grandes ríos fueron rápidamente aprovechados por muchas Casas que supieron expandirse por Clanes y establecerse en aquellas condiciones tan duras del desierto.  Al Este, dos grandes Casas supieron mantenerse bastante consolidadas a lo largo del tiempo la India y la China fueron capaces de extenderse por Clanes y consiguieron expandirse por dos grandes territorios. Mucho mas al este y antes de adentrarse en el gran océano, la gran isla, lo que hoy se conoce como Australia, fue destino de otra gran Casa, logró durante muchos siglos mantenerse aislada y desconocida.

 Al Norte del Mediterráneo algunas Casas con muchos Clanes, al sur el gran continente, el de los orígenes, al oeste el océano, el puente y en seguida el continente desconocido, territorios de algunas Casas con muchos Clanes.  La Raza de los Vampiros nos fuimos al norte del norte, entre los hielos perpetuos, en las grandes cavidades que comunican con el centro de la tierra. Estuvimos de acuerdo en el reparto de los territorios, pero no íbamos a consentir una paz total, seguiríamos estando a disposición de cualquier Casa que estuviera dispuesta a mantener un conflicto armado por los motivos que fueran y que diera como resultado una sangría en vida, que nosotros como es natural íbamos a solicitar. Siempre iba a haber conflictos de territorios o guerras por expolios o por intereses, la naturaleza propia de algunas Casa no se podía esconder. Los planteamientos de la Casa de los Vampiros fue un escandalo para muchas Casas y la Costilla de Adán se puso enfrente.

No iban a consentir la expansión por la tierra de una Casa cuya naturaleza propia era alimentarse de sangre humana, a partir del momento que se disolviera la Gran Asamblea la Casa de los Vampiros sería proscrita, su presencia sería motivo de conflictos, mi Casa entró en guerra que sigue durando en la actualidad. Nuestra decisión fue unánime, los Clanes tendrían que dividirse y conquistar las sombras del mundo, entramos en la clandestinidad, nos expandimos por los territorios mas aislados y cerrados, a las sombras de las montañas de Europa, de América, de África y hasta en el Asia mas central, a las sombras de la gran montaña. Los Clanes nos dividimos, el mío tuvo unas relaciones muy estrechas con una Casa que se estableció en un territorio muy particular.  A orillas del único rio del mundo que discurre de sur a norte, una Casa muy hermética consolidó su Imperio. Los Faraones supieron crecer y multiplicar sus Clanes, pero sus fronteras eran periódicamente invadidas por sus vecinos del norte, del este y del oeste y las ciudades de la desembocadura no podían evitar las rafias de los Clanes del Mar que conseguían subir rio arriba y crear numerosos destrozos y perdidas.

El Faraón nos invitó a que nos quedáramos, a cambio de nuestros servicios, su tierra también seria la nuestra, nos mezclamos en la Corte con sus sacerdotes y generales, pronto la sangre de hititas y nubios nos mantendrían por muchos años. Los Faraones estaban contentos con los resultados, las invasiones del norte, no solo se controlaron, además fuimos capaces de conquistar plazas rio arriba, con el tiempo pertenecerían al Imperio. Las invasiones por el oeste se controlaron y las grandes Casas que intentaban entrar por el Sinaí también fueron controlados, las rafias en las desembocadura fueron a menos, las formas de lucha y combate de nuestras legiones se hicieron heroicas y la sola presencia de nuestros estandartes y banderas en los ejércitos del Faraon creaban un pánico atroz en las filas enemigas.

El Faraón se encargó personalmente de ordenar la construcción de grandes estructuras que ustedes en vuestro tiempo llamáis pirámides, pero que en realidad fueron grandes fortalezas para nuestros ejércitos, sutilmente el Faraón nos expulsó de su Corte y nos instaló en estas grandes estructuras que aun hoy existe. Instalados en las pirámides con nuestros servicios, recibíamos visitas de otros Clanes que se habían instalado en otros lugares del mundo, contándonos que el aislamiento tantos miles de años de Egipto era una de las pocas excepciones, ya que en el mundo los territorios eran muy volátiles, unos Clanes se disputaban con otros sus territorios y tesoros, la paz que se firmó en Stonehenge jamás se respetó. A lo largo del tiempo algunas Casas siguieron con sus políticas de expansión y saqueos, la conquista de muchos territorios llevó al exterminio de muchos Clanes menores que en un intento por defender sus legítimas tierras fueron pasados a cuchillos sin excepción.

El mundo cambiaba a golpe de cuchillo y hacha los territorios cambiaban sus estandartes a base de baños de sangre. Los Vampiros estábamos contentos, nuestros servicios eran requeridos y en pequeños Clanes fuimos participes de estas guerras.  Durante miles y miles de años, nuestro Clan permaneció bastante tranquilo, acuartelados en nuestras pirámides, teníamos nuestros cuadrantes, cada cierto tiempo cientos de vampiros salían por la noche, totalmente pertrechados para la guerra en dirección a las Legiones fronterizas, a caballo o en grandes carros, formaban la elite del ejército fronterizo, el Faraón nunca consintió que nuestros ejércitos actuaran en el interior, nosotros solo luchábamos en las fronteras, nuestra misión era evitar que ningún ejercito no egipcio rondara por allí.

Se permitía el paso de algunos pequeños grupos de familias de otras tierras, hasta que el Faraón, convencido por su Visir dejó entrar por las fronteras del Sinaí a inmensos grupos de Clanes del Este que aquejados por las duras condiciones del desierto bajaban hasta el Gran Rio. Por más que le aconsejábamos que evitara la entrada de estas grandes oleadas, el Visir las consintió, el resultado fue la multiplicación de estos Clanes en el país de los Faraones, que en muy pocas generaciones vieron como se habían convertido en casi dueños de Egipto. Los Faraones y sus Sacerdotes hicieron censos y llegaron a la conclusión que las clases altas y medias egipcios tenían unas tasas de natalidad muy bajas por lo que en pocos siglos los nuevos habitantes triplicarían en numero de habitantes a los de la Casa del Faraón.

Esta Casa no fue históricamente muy numerosa, con el tiempo los Jefes de Clanes de los distintos territorios procuraban que sus miembros mas destacados ingresaran directamente en la corte cercanos al Faraón o ingresaban en las distintas castas sacerdotales, los que elegían las carreras militares, subían los escalafones de mando muy rápidamente, con el tiempo los generales y altos mandos del ejército no habían participado en batalla alguna. La Casa del Faraón gracias a las bondades del clima y a las crecidas periódicas del rio, disponían de unos niveles económicos bastante altos, grandes terratenientes cultivaban grandes extensiones de tierra con la ayuda de Clanes convertidos en agricultores y ganaderos, que o bien en régimen de rentas o de alquileres explotaban las inmensas fincas.

Con el paso de los siglos la Casa del Faraón solo mandaba y disfrutaba de sus rentas, disponían de verdaderos ejércitos de criados y personal privado que le llevaban hasta sus cuentas. Cuando intuyeron que la Casa de Este podían crear un estado paralelo, cuando la convivencia se fue complicando debido a la diferencia de caracteres, cuando se empezó a dudar de la autoridad, el Faraón aconsejado de nuestros asesores no tuvieron más remedio que dictar la orden de expulsión, miles y miles de Clanes cuyo antiguos descendientes un día cruzaron el Sinaí volvieron por el mismo camino, las consecuencias duraron muchos años en superarse, la falta de mano de obra en determinadas profesiones fue una catástrofe, muchos de los expulsados eran soldados en muchos regimientos de fronteras, la disminución de los efectivos en dichos Regimientos se notó, por lo que las rafias se hicieron más intensas, cuando distintas Casas del Norte se fueron introduciendo, el principio del fin para el Antiguo Egipto no tardaría en llegar.

Cuando las consecuencias muy poco tiempo después del exilio obligado a las Casa del Este fueron realmente crónicas, se les pidió cuentas a la Casa de los Vampiros, ya ni siquiera la esclavitud fue aceptada como opción, esta Casa se acomodó de tal forma a las Cortes y a los Templos, su natalidad fue tan baja, que literalmente necesitaban a alguien para hacer lo mínimo. Nuestra Casa no pudo afrontar sola el peso del ejército, he intentarlo nos costó muchas bajas. Hubo un tiempo que un gran ejercito se asomaba por las puertas de Egipto, la Casa del Faraón entró en pánico y se quisieron resguardar en nuestras Pirámides fortalezas, sus aires de realeza y superioridad fueron incompatibles con nuestra sed de sangre, cuando el gran ejercito entró en las grandes ciudades, se las encontraron llenos de esclavos, trabajadores y clases desfavorecidas, cuando las élites quisieron resguardarse en las Pirámides ya no salieron jamás. Los Vampiros saldríamos de Egipto una noche sin luna, en grandes barcos en dirección a las columnas de Hércules, una vez pasadas enfilaríamos hacía el Norte, dejaríamos las Islas a un lado y terminaríamos nuestra travesía en el Mar Báltico, en aquellas tierras fuimos recibidos por una Casa cuyas costumbres fueron de nuestro agrado, juntas las dos Casas harían correr mucha sangre.

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