La tierra para nosotros fue considerada como lugar de exilio. Nuestro Padre cometió una falta y fue sentenciado. La falta de rebeldía no era permitida, pues la Autoridad es indiscutible, los escalafones inferiores deben obediencia y lealtad, pero nuestro Padre cruzó la línea y todos los que le siguieron están en las Mazmorras Eternas a la espera que sus condenas sean completadas. Los Hijos del Ángel Caído fuimos condenados al destierro obligado, del Jardín del Edén al planeta Tierra uno de los más bajos dentro de los estados de evolución. Todos y cada uno de los Clanes, con sus correspondientes servicios fueron expulsados del Jardín, confiscados sus propiedades y transportados al planeta Tierra. Nuestra Raza no es muy numerosa ahora, pero en aquellos tiempos si lo éramos, los hijos directos de nuestro Padre se separaron por Clanes que se supieron adaptar perfectamente a su nuevo hogar.
Cuando llegamos al planeta el norte era hielo perpetuo, el centro sur era un vergel, distintas especies evolutivas fueron llevadas a lo largo del principio de los tiempos. Distintas oleadas a lo largo de varios periodos evolutivos del planeta fueron llegando, los Arquitectos Supremos por orden de las Jerarquías Superiores, eligieron la Tierra como medio de existencia para distintas especies animales, muchas de ellas en estados evolutivos bastante altos, la Tierra un planeta que al principio de su tiempo era inhabitable, llegó a convertirse en un segundo Edén, llegó a ser un crisol de vida animal y vegetal.
Cuando llegamos los continentes se diferenciaban poco a los actuales, la vida era escandalosa, los vergeles y las especies animales eran innumerables, el agua era abundante, las especies herbívoros se reproducían por doquier y los carnívoros estaban satisfechos. Cuando nosotros llegamos lo que hoy conocéis como Australopithecus dominaban zonas muy amplias del inmenso vergel, organizados en grandes tribus tenían un control lo bastante grande como para exigir tributos a otras especies en estados bastantes aceptable de evolución. Todo el reino animal en aquellos primeros tiempos actuaban en grandes grupos. Algunas especies que tenían un aceptable nivel evolutivo, competían con otras especies muy evolucionadas, pero de distinta frecuencia genética.
Cuando Tierra finalmente tuvo un nivel aceptable de vida primigenia, cuando los niveles de oxígeno fueron adecuados fueron introducidos distintos Clanes descendientes de antiguas Casas Reales cercanas al Único Dios, si sus faltas a lo largo de sus servicios eran muy graves las penas eran asumidas hasta por sus últimos descendientes. Clanes y clanes de distintos descendientes del Servicio Real fueron enviados a Tierra y aquí, hay aquí. Los Clanes fuerte dominaron a los débiles exigiéndoles tributos de todo tipo. Las guerras por el dominio de determinadas zonas de caza fueron terribles, el control de los recursos naturales eran principales, la guerra por el dominio de los distintos territorios especializó a clanes para la guerra, el costo en vidas fue tremendo, la esclavitud de los vencidos convirtió a distintos Clanes en servidores de otros. La unión de Clanes con fines estratégicos hizo que la sangre se mezclara de tal forma que los descendientes que nacieron llegaron a convertirse en especies mas evolucionadas.
Clanes de naturaleza recolectoras y cazadoras debieron pleitesía a distintos Clanes guerreros cuya única naturaleza eran el crimen, hacer cautivos y expoliar todo lo que se encontrara a su paso. Lo que hoy llamáis África, Sur de Asia y Sur de Europa era un territorio de sangre. Grandes tribus se establecían en grandes territorios, otros optaban por el nomadismo, tribus que a lo largo de años y años de guerras y conflictos y rivalidades provocaron que antiguos descendientes de Casa Reales fueran siendo exterminados, ¿Cuántos conocimientos y verdades eternas fueron silenciados para siempre? Cuantas otras sobrevivieron a base de pleitesías y tributos, cuando los descendientes de la Casa Real del Ángel Caído llegaron a la Tierra la tribu de los Australopithecus dominaban los recursos, dominaban grandes territorios habitados y con sus leyes dominaban otras tribus. Recuerdo muy bien el primer contacto, nosotros no caímos por rebeldía sino por orgullo, cuando el Jefe de nuestra Casa comprendió de nuestro nivel, creyó poder superar al Altísimo, todos pagamos un alto precio, quisimos ponernos por encima del poder establecido, el resultado fue nefasto.
La guerra se declaró de un día para otro, cuando distintos Clanes de nuestra Casa convenció a otros Clanes de otras Casas, la guerra civil fue lo siguiente, los distintos intereses y favores creados a lo largo de miles de años provocaron alianzas, estos movimientos no fueron bien visto por la Corte Suprema, lo cual para evitar un gran derramamiento de sangre optaron primero por llamar a consultas a los Jefes de las Casas Reales rebeldes, cuando se presentaron y dieron sus motivos para la guerra, estos fueron valorados, se convocó a consultas a todas las Casas Reales, cientos de Jefes de distintos Clanes fueron convocados al Palacio Real. El tiempo se paró, llegar a algunas Casas Reales tan alejadas no fue fácil, la presencia se hizo obligatoria, por lo que los actos ceremoniales fueron muchísimos.
Nuestra Casa finalmente no obtuvo los apoyos necesarios, la guerra no se llevó a cabo, nuestros Jefes y unos pocos Aliados que permanecieron fieles comprendieron que el enfrentamiento sería una masacre, los Jefes de nuestra Casa fueron llevados a mazmorras eternas a la espera del final de sus condenas, además, todos los Clanes de la Casa que se habían mostrado rebeldes fueron expulsados de sus dominios, nuestro exilio obligado fue promulgado con celeridad, el planeta elegido durante milenios y milenios fue utilizado como destino de exilio, cuando nuestras pertenencias terminaron en embargo, lo siguiente fue el viaje. Cuando tuvimos los primeros contactos comprendieron muy rápidamente que a pesar de que nosotros éramos menores en número teníamos unos niveles de conocimientos mucho más avanzados que los habitantes primigenios, el intercambio de intereses crearían alianzas que con el tiempo cambiarían el rumbo de la historia. Si, colaboramos con los Australopithecus y en el tiempo con los Habilis y con los Erectus que ustedes, hoy en vuestro tiempo queréis identificar como unitarios, pero que en aquellos albores de la humanidad eran especies mas diversificadas, razas enteras con distintos rasgos genéticos que fueron introducidos en distintas oleadas que eran dominadas, subyugada y finalmente exterminadas por los descendientes directos de la Casa de los Australopithecus.
Estos Clanes no pertenecían a Casas Reales, que muchos más tarde si fueron mandadas a la Tierra. En los comienzos de los tiempos, cuando la Tierra comenzaba su segundo nivel, esto es, una vez que el oxígeno, el agua y las plantas se extendieron por el planeta, la introducción de distintas especies animales fue lo siguiente. Muchas de ellas con estados de evolución e inteligencia bastantes desarrollados, por ello cuando un número bastante alto de lo que sus científicos denominaron Austrolopithecus fueron llevados a la Tierra, el dominio sobre estas especies fue brutal. Muchas tribus optaron por aislarse, otras abrían las puertas de sus ciudades de par en par, cada tribu comercializaba e intercambiaba con lo que tenía o dominaba más, unos con géneros otras con conocimientos, otras con personas, otras con guerreros.
Los comerciantes, se movían por territorios cuyo estatus dependían en muchos aspectos del poder establecido. Nuestros Clanes se mantuvieron íntegros, ocultos en fortalezas inexpugnables, señalábamos a algunos para que actuaran como asesores o consejeros para los reyes y reinos más prósperos. Las alianzas o no con la Casa que desde el principio fue llamada Raza de Vampiros fue crucial, pues sus características y costumbres variaban en exceso con sus anfitriones terrícolas. Nosotros les enseñábamos técnicas de fortificación, le enseñábamos como luchar en las guerras, nuestros Clanes fueron reclamados el litigios de muy antiguos inicios. Nosotros créanme no combatimos igual, el mundo se dividió, los distintos Clanes optaron por un bando, las distintas Casas Reales se separaron por intereses. Nosotros teníamos unas existencias muy particulares, pero nuestras decisiones no variaban, nuestros servicios como Clan estaban claros, ayuda de todo tipo al Clan aliado, pero el precio también, en las guerras todo soldado mal herido o apunto de morir eran entregados a nuestra Casa, la sangre es nuestro alimento por los miles y miles de año de nuestra existencia, pero en aquellos tiempos lejanos todos aceptábamos las normas, vivíamos en zonas de guerra y exterminio donde el sol jamás llegaba a iluminar debido al humo de los incendios. No éramos inmortales totalmente, nuestros organismos no envejecen, nuestros cuerpos se regeneran ante las heridas y las enfermedades, solo había una forma de matarnos, pero la Raza de los Vampiros guardaban celosamente el secreto, solo a lo largo del tiempo supieron la forma: atravesarnos el corazón y a continuación la separación de la cabeza del tronco. Cuando la Tierra se dividió en dos bandos el Vampiro eligió uno, la sangría fue muy alta, tuvimos que reforzar nuestras defensas, grandes matanzas, exterminios de tribus enteras, la sangre corría por espuerta, nosotros estábamos contentos. Fueron tiempos muy oscuros, la Tierra no era segura, las guerras y matanzas eran constantes, cada uno de los bandos sufrieron innumerables bajas, cuando la Tierra gemía de dolor llegasteis ustedes, Los Hijos de la Costilla de Adán, miles y miles de esta Casa Real fueron enviados del Edén a la Tierra, se os prohibió algo y ustedes desobedecisteis, se os negó dos dadivas divinas, la inmortalidad de la cual bebimos nosotros, el Gran Conocimiento también se os negó, pero vuestros Padres, desobedientes quisieron empaparse de su néctar, el resultado fue prodigioso, sabidurías ocultas en construcción, defensa, agricultura, ganadería, técnicas de caza, médicos, se os expulsó si, los Constructores no podían arriesgarse a que bebierais de la otra Fuente y os hicierais demasiados poderosos. Vuestros Padres fueron condenados y vuestros descendientes también, el cruce con antiguos linajes y con nosotros fue brutal, los Hombres como fueron conocidos sabían lo que tenían que hacer, eligieron un bando, no fue el nuestro.
Sus conocimientos en el arte de la guerra no eran su fuerte pero sí en la construcción de máquinas que consiguieron perfeccionar el arte de la fortificación y defensa. Durante muchos años, las ciudades principales se hicieron inexpugnables, la existencia se centró alrededor de las más poderosas, fue un tiempo de relativa tranquilidad, los territorios se consolidaron, las ciudades se hicieron más fuertes y poderosas, todo lo que se movía alrededor de ellas también, las personas se hicieron menos nómadas, las necesidades alrededor de las grandes fortalezas crearon grandes suburbios que con el tiempo se fueron especializando en distintas necesidades, cada bando progresó a su libre albedrío, el bando de los Hombres descendientes directos de la Casa de la Costilla de Adán se multiplicaron y se hicieron fuertes, se especializaron y se supieron ordenar creando sus propias leyes. Nuestro bando, debido a la estabilización momentánea del estatus no supimos aguantar. Los antiguos descendientes de los Habilis solo sabían guerrear, cuando comenzaron con las rafias los hombres supieron defenderse, cuando faltó en las fortalezas lo mínimo no supimos reabastecernos, pues no era nuestra especialización, las deserciones del personal de servicio fueron muy importantes, los Jefes de las Casas y de descendientes de Antiguas Casas Reales empezaron a culpar a nuestra estirpe los Vampiros, debido a nuestras costumbres fuimos señalados como los culpables de su debacle, empezaron ciertas acusaciones y nuestra Casa decidió aislarse y permanecer ocultos, si se nos buscaba nos encontraban, supimos mantener el aislamiento y las fronteras durante muchos años se respetaron.
Los Hombres y aquellas antiguas Casas que forjaron alianzas, se consolidaron, supieron mantener una cierta armonía entre las grandes fortalezas que más tarde fueron grandes ciudades. Las fronteras exteriores se aseguraron, las rafias continuas se fueron distanciando en el tiempo, los antiguos descendientes de los Autrolopithecus, aquellos que por nacimiento les correspondía, aquellas tierras que se iban templando y que convertían al Norte en territorios mucho más salvajes e inexplorados. La decisión fue pausada, distintas Casas y antiguas tribus optaron por los orígenes, subieron al Norte, la caza, la recolección, el nomadismo y las rafias entre ellos fueron el principio de unos tiempos muy oscuros. Nuestra Raza tubo que sobrevivir, tuvimos que alimentarnos, tuvimos que seguir existiendo, nuestra supervivencia estaba en juego, los jefes de los Clanes tuvieron que decidir, si la guerra, la muerte, la sangre era nuestra razón de ser, saldríamos de nuestras fortalezas ocultos en las sombras, saldríamos a cazar,¿ pues alguien le echa en cara al león que tenga que matar para comer?, nosotros la Raza de los Vampiros decidimos pagar cara la traición de los hijos de los Autrolopithecus, nos alimentamos de su sangre, el exterminio fue brutal, grandes ciudades eran pasadas a cuchillos, durante noches y noches, convertíamos pueblos y aldeas en eriales, nos conocían porque sus padres y abuelos habían guerreado con nosotros, pero nuestra sed de venganza jamás se comprendió. Nunca sobrepasamos las fronteras, pero muy pronto, los pocos que se atrevían a llegar a las fortalezas fronterizas contaban los rumores de las matanzas de sus vecinos. La decisión fue unánime, los Hombres decidieron mandar ejércitos enteros de exploración para el norte, lo que se encontraron fue borrado de los libros de historia, ciudades y ciudades desiertas, comidas por la vegetación, las bestias y las alimañas serían sus nuevos dueños.
Cuando los descendientes de los Austrolopithecus fueron pocos, se escondieron, cuando nuestra Raza comprendió que la lucha con los hombres nos podía perjudicar optamos por el secuestro de las pocas estirpes que quedaban y llevarlos a nuestras fortalezas, allí durante muchas generaciones tuvimos una relación de amo y esclavos, ocultos en nuestras sombras permanecimos a la espera. Los Hombres se fueron expandiendo, se adentraban cada vez más en las antiguas fronteras del Norte, las pequeñas comunidades que llegaron a sobrevivir a los antiguos tiempos fueron exterminados por estas nuevas oleadas de nuevos colonizadores que no comprendieron sus naturalezas. Toda antigua fortaleza, ciudad o construcción de los hijos de los Austrolopithecus fueron convertidos en arena, cuando la primera vez se escuchó y finalmente se contactó con nuestra Raza, la cosa no fue bien. La Casa del Ángel Caído era de linaje real y los Hombres no le iban a decir lo que tenían que hacer en sus dominios, mucho ante habitados por ellos. Los Jefes de las Casas de las Estirpes Reales de la Raza de los Vampiros tomaron una decisión, no podían mantener una guerra con una Casa que era ya un grupo de Casas, las grandes oleadas de Humanos hacía el norte, las distintas alianzas con antiguas Casas que supieron sobrevivir a los distintos Clanes de los Hijos de los Autrolopithecus y a la devastación de la venganza de los Vampiros.
Los Hombres se afianzaban y nosotros permanecimos en las sombras, nuestra inmortalidad nos hacía pacientes, las cacerías fueron más selectivas, los humanos no podían estar en todos lados, los territorios más aislados, no fortalecidos, ni suficientemente protegidos eran nuestras zonas de caza. Nuestras cabezas empezaron a rodar, la caza al Vampiro ya no fue tan extraordinario, nuestra Casa decidió agrupar a los Clanes y sus servicios, tomaron una decisión, replegarnos a las antiguas cavernas de los primeros tiempos, vivir en las sombras hasta un nuevo tiempo, que no tardarían en llegar.
