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LA VERDADERA HISTORIA DE LA RAZA DE LOS VAMPIROS CAPITULO 1

Cuando se contó esta historia, la noche era oscura y cerrada, las estrellas brillaban más que nunca y el cielo parecía un manto de brillantes. La niebla perpetua que rodeaba el Bar Restaurante García era mas espesa de lo habitual, las pocas luces que Tomas dejaba encendida apenas lograban iluminar un palmo, los clientes habituales que iban llegando, como cada noche, iban adentrándose en el pequeño camino que unía la carretera con el Restaurante, acostumbrados a las noches cerradas, si observaban con curiosidad como la espesa niebla parecía esta noche querer decirles algo.

Uno a uno fueron aparcando sus vehículos, saludaban a los presentes y se sentaban en sus lugares habituales. Cada uno de los asistentes, como todas las noches anteriores, esperaban pacientemente a que o bien Tomás o bien Ana les sirviera sus consumiciones. Té verde con dátiles, higos secos y almendras para los dos jóvenes y el anciano norteafricanos que recientemente se habían incorporado al siniestro club, sentados al fondo, apenas hablaban entre sí, sus ropas hechas jirones, no llamaban la atención a los asistentes, sus caras aún mostraban sorpresa cuando escuchaban ladrar a algunos de los perros de Ana, en silencio, saboreaban los dulces, al viejo de vez en cuando se le resbalaba una lagrima por sus mejillas, seguramente recordando antiguos tiempos.

Costillas de ternera muy poco hechas con un buen tinto de reserva. Los hermanos Lober, con sus barbas espesas y sus modales rudos, habían bajado de las montañas una noche y ya no regresaron jamás. Ensaladas, frutas frescas, hortalizas y legumbres para la familia Smish, ocupaban una larga mesa y era muy numerosa, con riguroso orden se pasaban unos a otros los platos, solo se escuchaba ese entrechocar de vajillas y cubiertos, el silencio entre ellos era digno de observar, tantos miembros de una familia, que con una mirada sabían lo que tenían que hacer. En el centro del gran salón los que llevaban más tiempo cenando en el Restaurante, los que durante años y años no habían faltado una sola noche.

 El Sr y Sra. Duncan, champan francés de la mejor marca y caviar traído directamente del Mar Negro, él con su elegante smoking y ella con un impresionante vestido blanco, charlaban amigablemente mientras Tomás le acercaba las copas de cristal de bohemia, con unos modales exquisitos le agradecían su servicio. Toni Curtis se contentaba noche tras noche con su vaso de Jack Daniel con hielo, Ana le servía con generosidad pendiente siempre de que no le faltara bebida en el vaso, él se lo agradecía con una sonrisa algo tétrica. Muy cerca de Toni, justo en el mismo centro del salón, una pequeña mesa y una única silla ocupada por un caballero cuyo solo aspecto daba mucho respeto. Elegantemente vestido, con traje, camisa y corbata de un negro riguroso, aparecía esbelto y recto en su silla tapizada de terciopelo rojo, las venas se le marcaban perfectamente a lo largo del cráneo, parecían palpitar, su piel era blanca y arrugada pero sus movimientos eran ágiles por lo que al verlo uno no podía adivinar su autentica edad. Al ultimo que se le sirvió fue a él, pero nadie en el salón probó un bocado hasta que Tomás le acercó su jarra de litro con su bebida habitual y se la llevaba a los labios. La primera ronda de la noche comenzó, una más, como otras tantas que habían pasado y otras más, que tendrían que venir. Alguien rompió el silencio al dirigirse directamente al caballero sentado en el centro del salón, demostró mucho valor.

 El viento comenzaba a levantarse, el fuego en la chimenea se hacía mas vigoroso, el caballero levantó su jarra, de un sorbo apuró el liquido rojo y espeso que estaba bebiendo, miró fijamente al que le había dirigido la pregunta y comenzó a hablar: La historia de mi raza es tan antigua como el mundo, ¿de verdad te interesa conocerla? Lo que yo te vaya a contar, ni siquiera está escrito, ¿de verdad tienes tiempo de escuchar? La historia de mi raza ha permanecido oculta, cuando la conozcas, ¿sabrás aceptar la realidad? ¿La historia universal la han contado algunos, pero son ciertos los acontecimientos que cuentan? Si, la realidad siempre supera la ficción, pero la ficción es más fácil de creer. Yo te voy a contar la verdadera historia de la Raza de los Vampiros, te voy a contar la realidad de una raza que desde el principio convivió en el mundo con vuestra especie, pero que antes ya había convivido con otras. Quedamos pocos, por eso creo que debería ser conocida, pues conociendo la verdad, seremos partícipes de la realidad. Nosotros somos los Hijos del Ángel Caído, aquellos que mucho antes que ustedes, fuimos expulsados del Edén, no por desobediencia, sino por rebeldía. A nosotros, los hijos directos del Ángel Caído se nos trajo a la Tierra mucho antes que a vuestros antepasados, pues nuestro linaje y nuestras faltas fueron anteriores. A los descendientes de la Costilla de Adán también se le envió a la Tierra tras su expulsión. Esta es la historia de la Raza de los Vampiros y su convivencia con los primitivos moradores de la Tierra y también con los Hijos de Adán. ¿De verdad criatura curiosa quieres conocer nuestra historia? Pues entonces creo que Tomás y Ana tendrán que poner otra ronda…

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