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1ª LARGA MARCHA CAPITULO 10

Esa noche, muchos no lo pasaron bien, los dolores provocados por la sobrecarga del día
anterior, hicieron que muchos no pudieran evitar los gemidos. Sandra se lo susurraba al
del catre de al lado.
–Ya lo advertir, –decía por lo bajito, –para seguir un ritmo tan agresivo hay que estar
muy preparado. Ahora en frío vienen los dolores, mañana no me gustaría estar de
guardia en el Puesto Medico.
Muchos no esperaron a la mañana, a media noche, acudieron al Puesto Medico para que
les dieran algunos calmantes, por la mañana hubo muchos dorsales que no pusieron sus
tiempos en marcha, no podían dar un paso, después de varios calmantes, nadie estaba
dispuesto a seguir tantos días por delante, con tantos dolores.
Esa madrugada no solo los lesionados deambulaban por las calles del Campamento,
cojeando ,o en sillas de ruedas ,empujados por los Voluntarios ,todos en dirección al
consultorio .Dos personas hablaban un poco más alejados, más en las sombras, uno de
ello fumaba un cigarrillo.
–Joder, no tienes cogones de meterte en primeras posiciones, que es ahí donde tienes
que colocarte, –daba caladas sin parar y parecía muy nervioso, –el objetivo está ahí’, si
no te pegas a él, no habrá forma.
Echándose crema en las piernas su interlocutor hablaba despacio. —
No me dijiste que fuera tan competitivo, lleva en primeras posiciones dos etapas y esta
fresco como una lechuga. —
Hay que hacerlo ya, la perla de Sanlúcar puede haber puesto a alguien sobre aviso, no
nos podemos fiar, hay que hacerlo ya, después abandonamos y santas pascuas. –daba
caladas sin parar.
Echándose crema lentamente, no dejaba de mirar a la Carpas a lo lejos.
–Tengo un plan, mañana en los atraques tenemos una oportunidad.
–¿Tenemos?, será que tendrás, yo no actúo, ¿te acuerdas? -Apagó el cigarrillo de un
pisotón.
–Ya, ya. pero me tienes que ayudar, habrá mucha gente, tengo que embarcar con él,
confía en mí.
–Me voy a dejar ver y no quiero.
–Tu escucha es muy fácil.
Otra pareja, también hablaba de cosas muy íntimas, pero esta vez eligieron la multitud,
en medio de un concierto, Octavio y Alba, hablaban susurrándose al oído.
–No debe de haber muchos Participantes fumadores, ¿no?
–Bueno, yo qué sé, no todos son profesionales, hay muchos amateurs–Alba se encogía
de hombros.
–Tengo algo, es poco, pero por algún sitio habrá que empezar, –Octavio le había
contado a Alba su conversación con el dorsal 45. –podíamos empezar por un detalle que
me ha llamado mucho la atención.
Octavio con su chándal azul se movía por el campamento observando algún detalle,
algo mínimo, lo único que tenía era la confección del chaval, su instinto le decía que no
mentía. Cuando salió del concierto, las instrucciones dadas a Alba serian llevadas al día
siguiente, decidió acostarse temprano, mañana quería estar en los primeros puesto de
embarque.

Kevin, venía de recoger una bolsa de hielo
–La leche, se han dado bastantes de baja, eso de seguir el ritmo a los de cabeza, no ha
sido una buena idea.
–Mejor seguir tu ritmo y por lo menos llegar al final. –Juanjo esa mañana parecía otro.
–Ese es mi Juanito,–Kevin miraba a su alrededor-,voy a ver si veo a Sebas, ese tío
quiere ganar, lo he tenido pegado como una lapa, quiere igualar al equipo de cabeza,
pero le cuesta, le cuesta, es que son muy buenos los cabrones.
–Hoy es día de Paso de Agua, voy a intentar coger una moto de agua, ¿más chulí ,no?.–
un Participante salía ya pitando a las zonas de atraque, en el Club Marítimo de
Mazagón.
Aquello por la mañana era un avispero, los Participantes se veían amontonados para
coger alguna embarcación. El grupo de cabeza eran respetados, charlaban
tranquilamente en primera línea, a sus espaldas se amontonaban los demás Participantes
a la espera a que la Organización les señalara donde embarcar. Los tiempos se volverían
a poner en marcha en el Club Marítimo de Punta Umbría, punto de desembarque, de allí
los cronómetros se pondrían en marcha hasta el siguiente atraque en el Club Marítimo
del Rompido donde serían desembarcados de nuevo en Nueva Umbría, de allí a la
próxima Meta, ya en La Antilla.
Todos estaban allí Participantes, Voluntarios, Jueces de Salida, Patrones de
Embarcación, Periodistas, no se vio necesario que salieran por orden de dorsal, así que
allí estaba, todos amontonados, apelotonados, esperando su turno.
Sebas se habría camino, pasito a pasito, pegaba un empujoncito, ahora un codazo, de
vez en cuando un perdón y otro pasito más, todos querían estar de los primeros, todos
querían estar al lado de grupo de cabeza, casi todos habían aprendido la lección del día
anterior, la intención era por lo menos seguir el ritmo algunos kilómetros con ellos, pero
pocos más. Kevin vio a Sebas unos metros más allá y lo llamó.
–Hey Sebas, espera hombre,–Kevin chillaba.
Sebas miró a un lado y se cruzó con unos ojos. Kevin seguía llamándole.
–Hey, Sebas.
Y Sebas, seguía a lo suyo, codazo a codazo, se iba acercando al grupo de cabeza.Las
chicas F, Lorenzo Gallevi, los tres artilleros, Paco estaba encantado , su embarcación
había sido la primera en llegar al Club Marítimos llevó todo el día anterior adornándola
y poniéndoles banderitas, cuando supo que iba a llevar a los ocho primeros que salieran
por la línea de Salida se emocionó, uno a uno le ofrecía la mano para ayudarlos a subir.
Justo cuando embarcaba Sebas, sintió una mano que le tocaba el hombro:
–Illo, que prisas tío. –Kevin le sonreía.
Toni empujado por la multitud que apretaba en el muelle, empujó a su vez a Kevin, con
una medio sonrisa se disculpó.
–La leche casi me caigo al agua, perdona tío, esta gente bien que presiona.
Kevin lo miró y con el rabillo del ojo observó como Sebas embarcaba ya.
–Nada hombre no pasa nada. –Decidió coger una moto de agua, llegaría a Punta,
también de los primeros.
Paco soltó la cuerda del amarre y gritó:
–Tope máximo, vámonos, –tocó varias veces la bocina y giró el timón.
El ambiente en la embarcación era de fiesta total, el grupo llevaba dos etapas hombro
con hombro, se llevaban bien, aunque la compentívidad era mucha, se respetaban, se
tenían muchos detalles, había ciertos relevos en el transcurso de la prueba. Las chicas F
con Lorenzo y con los chavales de artillería no se sentían cohibidos en absoluto, se
hacían bromas sanas unos a otros, le quitaban la gorra a Lorenzo y se la pasaban entre
sí, bromeaban con los soldados sobre la bandera, entre ellos claramente no había
secretos.
Entrenadoras de futbol base femenina, entrenaban a distintas categorías, lo que les
obligaba a estar entrenando seis días a la semana. Cuando se apuntaron a la prueba, iban
con intención de ganarla, se lo habían prometido a sus chicas, entre los equipos llegaron
a apostar por su triunfo. Cuando Lorenzo las vio pasar, con ese trotecillo característico,
con esa alegría en sus caras, con esos ánimos que daban cuando pasaban al lado de
alguien. No se lo pensó, vio en ellas esas maderas de luchadoras y peleonas que todos
quisiéramos tener, así que echó cálculos, si estas chavalas seguían este ritmo al final
ganaría la Prueba, pero contando que había dos primeros premios, uno para cada
categoría, solo tenía que llevar mejor tiempo que a León, Pablo y Manuel.
Los Artilleros recibieron una orden directa de su Capitán:
–Id y ganar la Prueba, es una orden soldado. –Él había competido en muchas Pruebas
parecidas a esta.
–Si señor. -los Artilleros consideraban la Prueba como una misión.
Hablaban entre ellos, pero lo hacían en voz alta, entre los vaivenes provocados por la
mar.
–Joder Lorenzo, ellas tienen que decidir cuál de las tres va a pasar primero la Meta de
Ayamonte, los tiempos de las F son idénticos ,pero tío, entre nosotros tres y tú nos
jugamos el trofeo Masculino, estamos muy parejos, ¿cómo lo vamos a decidir?,?a
suertes?.
–Pablo, todavía queda muchas etapas, esta es la tercera de cinco y todavía no la hemos
terminado.
Sebas pego una cogetá, se veía un extraño junto a estos deportistas de elite, se había
propuesto terminar la Prueba con ellos, seguir el trotecillo del grupo de cabeza iba a ser
su desafío personal. Una moto acuática se acercó, a gritos Kevin se dirigía al Patrón.
–Hey, hey, dale caña hombre.
Paco no estaba dispuesto a fundir el motor, según tenía entendido en los Pasos de Agua
no se competía.
–Apártate mamón, que eres capaz de abordarnos.
El piloto de la moto sonreía, conocía a Paco, sabía que no era hombre de bromas.
–Vamos para adelante, él va a su ritmo.
El toldito de la embarcación les daba sombra, en medio de ellos había una mesa con
unos soportes para poder apoyar las cantimploras y las bolsas. Sebas observaba, pero no
se atrevía a llevar la iniciativa, los Artilleros no se lo pensaron.
–Hoy va la cosa de barquito, de Punta al Rompido está chupado, de Nueva Umbría a La
Antillas un paseo, yo voto por relajarnos en los Pasos de Agua y acelerar el paso en esta
prueba,–Manuel Cabo 1º Artillero hacía sus cábalas,–así veremos quién aguanta el
tirón.
–Echo y ya de Nueva Umbría a La Antilla nos despegamos del Gallevi.
–¿Un poquito de jamón york?,–Gallevi ponía un pack encima de la mesa.
Las chicas F pusieron unos panecillos integrales, los Artilleros pusieron unos plátanos,
sin quererlo todos los ojos se centraron en Sebas.
–¿Os gusta un zumito? –para no ser menos, también compartió comida.
–Paco, ¿quieres algo?, Marta le ofrecía al Patrón
–No, no, yo estoy servido, guardárselo para ustedes.
Paco sonreía y tiraba de una cuerdecilla, que, a la vez, hacía sonar una bocina estridente.
El primer Paso de Agua llegaba a feliz término, los concursantes tenían ganas de
empezar a caminar. De Punta Umbría al Rompido los Participantes de la 1 Larga
Marcha Costa de Huelva se dieron un baño de masas. Ya transcurría la 3ª Etapa, los
medios daban información periódica de todos los acontecimientos, las cadenas tenían a
reporteros que enlazaban en directo con los programas más mediáticos, todo ello
consiguió que el público tuviera curiosidad por ver en directo a los Participantes, esta
etapa era ideal para ello. De Punta al Rompido se formó literalmente un pasillo humano
de público visitante, los Participantes, desde el primero hasta el que iba en último lugar
fueron vitoreados y aupados por miles y miles de espectadores ,ahora sí, después de dos
Pruebas muy duras, por lo menos algo de subidón, sobre todo para los más quemadillos.
Ese día el grupo de cabeza dio mucho de qué hablar, el equipo Artillero salió pitando, a
un ritmo, muy pero que muy forzado, Lorenzo comprendió la estrategia, salió pitando
detrás, Sebas no se lo pensó, Kevin al verlos como locos los siguió, no llegó al primer
kilómetro, en el cual le afeo a Sebas.
–Pero chiquillo que te vas a reventar, que estos van a otro nivel, que no vas a aguantar
el tirón, todavía quedan pruebas.
Sebas literalmente le lanzo una peineta que a Kevin no le sentó muy bien. –
-Que te jodas, mañana al botiquín.
Aminoró el ritmo, sería engullido por el grupo mayoritario. Paco enfiló al Rompido,
navegando paralelo a la costa, seguía perfectamente el ritmo del grupo de cabeza. Las
chicas F seguían su trote, cuando los Participantes las vieron enfilar la playa muchos les
siguieron el ritmo algunos kilómetros. Paco jamás había visto tal espectáculo, los
espectadores, el público en general les hacia un pasillo por el cual corrían los
Participantes que eran animados constantemente.
A sus costados pasaban lanchas rápidas y motos acuáticas que se dirigían al Club del
Rompido, le había cogido gusto al pasatiempo, la Organización estaba cumpliendo, les
llenaban los depósitos de gasolina como estaba acordado. Paco habló con los que ya
estaban en el Rompido, esperando a los Participantes en la barra de salón social del
Club, Paco carraspeó.
–Quiero hacer también el Paso de Punta del Moral, en Punta he llevado al grupo de
cabeza, permitidme que los embarque, les he cogido algo de cariño, Juanillo yo pago
esta ronda de cafés, –Fue elogiado por el detalle, alguien comentó.
–Bravo tío, té has enganchado, ¿hasta Punta del Moral vas a tirar?
–¿Por qué no?,¿tienes planes mejores? Pagó la ronda y salió a esperar.
Cuando los Artilleros y Lorenzo llegaban al Club, los llamó, ellos al reconocerlo no se
lo pensaron, Sebas que aguantó el tirón como pudo, no pudo evitar lo irremediable, le
dio un flato a dos kilómetros del Rompido, fue cogido por las F, no pudiéndose permitir
el lujo de dejarlas atrás hizo un nuevo sobreesfuerzo, cuando llegó al Club casi no podía
andar. Paco con un poco de lastima le animó.
–Vamos chico, tengo hielo en el barco.
El Paso de Agua del Rompido a Nueva Umbría era muy corto, cuando el grupo
nuevamente se encontraron en el barco, de nuevo compartieron comida, Jamón York,
plátanos y zumos, entre risas bromas y chanzas desembarcaron. Los Artilleros y
Lorenzo siguieron en su tónica, salieron pitando, las F siguieron con su trotecillo seguro
y constante, llegarían a la meta de La Antilla las primeras de la categoría femenina.
Sebas no pudo seguir el ritmo, fue pasado por Kevin y un pequeño grupo, al pasarlo se
rieron de él.
–Te lo dije capullo, no podrías con ese ritmo. –está vez fue Kevin el que le lanzó la
peineta.
Sebas cojeaba notablemente, la Prueba de La Antilla se iba a recordar por una cadena de
acontecimientos no muy agradable de recordar, algunos tendrían que dar más de una
explicación. Primero fue una mala suerte, los Artilleros iban en primera línea a un ritmo
muy acelerado, el primero de la fila, León se topó literalmente con una avispa, que
seguramente iba perdida, al notarse algo en el cuello se lo tocó, la avispa al verse
amenazada le picó, León se paró de inmediato, un poco histérico le chillo a sus
camaradas.
–La leche, me ha picado en el cuello la jodida, soy alérgico, no tengo el Urbason,–León
entró en pánico, Lorenzo vio su momento, les sobrepasó, no sin antes avisarles.
–Está más cerca el Puesto de Control que hemos pasado que el siguiente, que uno lo
acompañe, el otro que retroceda y pida auxilio.
Manuel se quedó con él, Pablo retrocedió para pedir ayuda, cuando los Participantes
más retrasados llegaron a su nivel flipaban al ver el helicóptero medico en la playa .Las
chicas F le preguntaron a Manuel si necesitaban ayuda, ante la negativa siguieron a su
ritmo, cuando ya casi tocaban la meta, Marta se contrajo de dolor, primero se dobló,
después cayó de rodillas, a los dos minutos comenzó a convulsionar, un minuto después
se quedó rígida y blanca como una vela, sus amigas no daban crédito, al estar tan cerca
de la Meta muchos del público vieron la escena perfectamente, con sus propios móviles
llamaron a emergencias. Cuando llegó el helicóptero solo pudieron certificar su muerte,
cuando la Organización se reunió de urgencias la decisión fue unanime.
–El espectáculo debe continuar, hasta que no tengamos las autopsias esto ha sido
simples accidentes fortuitos, mejor seguir con lo planeado, los Participantes serán
informados a su debido tiempo. –Alba no podía reprimir su tensión.
El público en general quiso disfrutar de los conciertos que en la Meta de La Antilla eran
especialmente interesantes, los espectáculos nocturnos estaban teniendo un éxito
apoteósico. Los Participantes solo pensaban en comer y relajarse, los Voluntarios no
daban a bastos para repartir bolsas de hielo, Sebas solicitaba un ingreso en urgencias,
según el por sobrecarga extrema, las chicas, Lorenzo y los Artilleros estaban desolados,
al día siguiente se pondrían los tiempos, también la lista de abandonos, entre ellos los de
León ,Marta y Sebas.

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