{"id":541,"date":"2023-06-04T17:48:08","date_gmt":"2023-06-04T17:48:08","guid":{"rendered":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/?p=541"},"modified":"2023-06-04T17:48:10","modified_gmt":"2023-06-04T17:48:10","slug":"la-verdadera-historia-de-la-raza-de-los-vampiros-capitulo-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/la-verdadera-historia-de-la-raza-de-los-vampiros-capitulo-6\/","title":{"rendered":"LA VERDADERA HISTORIA DE LA RAZA DE LOS VAMPIROS CAPITULO 6"},"content":{"rendered":"\n<p>Los barcos ya no aguantaban m\u00e1s, la traves\u00eda hab\u00eda sido largu\u00edsima, las ultimas reparaciones<br>serias que se les hizo a la flota fue en los astilleros de la Casa de Od\u00edn. El atl\u00e1ntico norte no es<br>cualquier oc\u00e9ano, los temporales a esas latitudes eran tremendos, el mar literalmente te<br>engulle y si quiere, te escupe, pero de nuevo otra gran ola te vuelve a engullir, muchas<br>personas de nuestros servicios, alojados en las bodegas, no soportaron los temporales con los<br>que nos encontramos, hubo muchas bajas. En la isla donde atracamos, las condiciones no eran<br>id\u00f3neas, Islandia con una peque\u00f1a colonia de un peque\u00f1o Clan no estaban por ayudar a una<br>flota no relativamente grande, pero tampoco tan peque\u00f1a. Pocas semanas permanecimos en<br>ella, nuestros respetos a la Casa de Od\u00edn le salvaron la vida a aquellas pobres gentes, que se<br>dedicaban a la caza de ballenas. Nos hablaron de la gran isla, mas al Oeste, as\u00ed que decidimos<br>seguir rumbo.<br>Groenlandia es grande, pero tambi\u00e9n es fr\u00eda, las personas de nuestros servicios mor\u00edan por<br>congelaci\u00f3n, se volv\u00edan azules y se les paraba el coraz\u00f3n, la supervivencia de nuestro Clan<br>estaba en juego, sin nuestros servicios no dispon\u00edamos de sangre fresca para nuestras dosis<br>diaria, aunque hab\u00edamos disminuidos nuestras ingestas, no pod\u00edamos permitirnos llevarnos<br>muchos d\u00edas sin nuestro \u00fanico alimento. En Groenlandia un antiguo Clan de una Casa ya<br>extinta, hab\u00eda logrado permanecer aislada y herm\u00e9tica en esa gran isla del oc\u00e9ano norte.<br>Cuando nos vieron venir, reconocieron nuestros estandartes al instante y ante nuestro asombro<br>nos recibieron con honores. Debajo de las auroras boreales nos hablaron de sus ancestros, de<br>la antigua Casa de las Nieves y de su total exterminio por Casas mas poderosas del Sur. La<br>primera noche, salieron a pescar en unas grandes barcazas, para la cena nos pusieron varias<br>ballenas vivas encima de una gran loza de hielo. Nos hablaron de ellas, de las Casas que<br>habitaban los mares, de los mam\u00edferos que las surcaban y que las dominaban. Nos hablaron de<br>las Orcas y su antigua enemistad con todas las Casas de los hombres, pues sus cacer\u00edas y<br>matanzas indiscriminadas durante toda la historia de la humanidad la hicieron enemigos<br>irreconciliables. Las Casas del Mar, ten\u00edan sus territorios, sus rutas y sus sitios de reuni\u00f3n como<br>cualquier Casa. Se comunicaban entre s\u00ed, se apareaban y cuidaban a sus descendientes, para<br>luego ense\u00f1arles sus costumbres. La gran Casa de Ad\u00e1n y sobre todo las grandes Casas del<br>Norte las cazaban, utilizaban sus cuerpos como comida, sus grasas como combustibles, fueron<br>verdaderos can\u00edbales con esta Casa, que ya ni es, ni ser\u00e1 ya nunca lo que, en los principios de<br>los tiempos, cuando el mar, todav\u00eda lo inundaba todo. Y tambi\u00e9n nos hablaron de los bosques<br>del suroeste, de lo poco que nos quedaba de llegar al gran continente, de las poderosas Casas<br>que lo habitaban y de sus riquezas. De modales suaves, quedaban pocos, sus pieles ten\u00edan un<br>tono blanco como la nieve. Ten\u00edan conocimientos en la reparaci\u00f3n de barcos, as\u00ed que aviamos<br>la flota como pudimos, nuestros servicios estaban casi esquilmados y este Clan no nos pod\u00eda<br>asegurar la distancia que nos quedaba para llegar al Continente. Nos recomendaron que<br>cuando avist\u00e1ramos las costas naveg\u00e1ramos mas al sur, al oc\u00e9ano de aguas cristalinas, que<br>sorte\u00e1ramos las islas, repletas de Clanes muy violentos y agresivos, que se alimentaban de la<br>carne de sus enemigos, si logr\u00e1bamos llegar a salvo al suroeste, nos encontrar\u00edamos con un<br>segundo Ed\u00e9n, con Casas muy antiguas, con grandes conocimientos en astronom\u00eda y<br>matem\u00e1ticas, pero nos advirtieron, cuidado con desembarcar en las costas m\u00e1s pr\u00f3ximas a esta<br>isla, recordarlo, nos advert\u00edan, cuando ote\u00e9is la costa, no arrib\u00e9is a ella, seguir rumbo suroeste<br>en direcci\u00f3n a las aguas cristalinas, si desembarc\u00e1is en las costas del noroeste las Casas que la<br>habitan en los grandes bosques perpetuos, en los territorios de la Casa Arborea, no os dejaran<br>salir, no os arriesgu\u00e9is, os va vuestra vida. Me gustar\u00eda que vierais con que cara nos lo<br>advert\u00edan, era de p\u00e1nico total, les aseguramos que seguir\u00edamos sus consejos y no tendr\u00edamos<br>contacto con la Casa de los Arb\u00f3reos. Fueron a cazar varias ballenas vivas y la amarraron a los<br>barcos, as\u00ed nos asegur\u00e1bamos sangre fresca y ellos se quedaban m\u00e1s tranquilos. Una fr\u00eda noche<br>zarpamos, rumbo suroeste, con un intercambio de armas y amuletos embarcamos rumbo al<br>continente.<br>Cuando llev\u00e1bamos dos noches enteras navegando, las ballenas comenzaron a cantar, nosotros<br>antes no las hab\u00edamos escuchado, a las pocas horas del canto sentimos unos inmensos golpes<br>en las zonas del tim\u00f3n, no pudimos hacer nada, aunque herimos a algunas orcas, consiguieron<br>dejar sin control las naves, destrozaron con sus morros literalmente los timones de los barcos.<br>Cuando \u00edbamos a la deriva, sentimos como los barcos eran como remolcados hacia una costa<br>que ve\u00edamos acercar. Unas inmensas ballenas nos empujaban con sus morros hacia la costa, en<br>un intento de evitarlo, nos sub\u00edamos a sus lomos y le clav\u00e1bamos espadas y hachas, ellas se<br>alejaban del barco y se sumerg\u00edan, dej\u00e1ndonos flotando en medio de orcas y tiburones<br>gigantescos. Nos estamparon sobre unos acantilados y cuando el oleaje embarranc\u00f3 los barcos,<br>salimos como pudimos, para no morir despedazados por estas bestias. Los que llegamos a la<br>costa lo hicimos sin espadas, ni corazas, sin nada, todo se hab\u00eda quedado en los barcos,<br>alrededor de ellos la Casa del Mar custodi\u00e1ndolos, golpeaban los cascos, para terminar de<br>hundirlos. La situaci\u00f3n se hizo complicada, en medio de una playa, en un territorio que nos<br>hab\u00edan advertido que no toc\u00e1ramos, con simples pu\u00f1ales como armas, si nos llev\u00e1bamos<br>muchos d\u00edas sin nuestra sangre, morir\u00edamos. Barajamos muchas alternativas, desde construir<br>peque\u00f1as balsas para llegar a los barcos mas cercanos a la playa, a intentar llegar nadando<br>amarrados a cuerdas, he intentar recuperar algo. De repente, una nube de murci\u00e9lagos sali\u00f3 de<br>los bosques situados a nuestras espaldas, millones y millones de murci\u00e9lagos oscurecieron el<br>cielo, los habitantes de los oc\u00e9anos, aquellos de la Casa del Mar que evitaban que lleg\u00e1ramos a<br>los barcos encallados, desaparecieron al momento. Al instante divisamos a lo lejos, a ambos<br>lados de la playa, a miles y miles de guerreros con lanzas de madera, casi desnudos, muchos<br>con arcos, otros con espadas de piedra, se acercaban a nosotros, hab\u00edan reconocido nuestros<br>estandartes, cuando nos dimos cuenta est\u00e1bamos rodeados de miles de hombres y mujeres, la<br>Casa de los Arb\u00f3reos nos daba la bienvenida. Fuimos desarmados y tanto los varones como las<br>hembras de nuestro Clan fuimos despojados de nuestras ropas, fuimos embadurnados con<br>unas pinturas verdes y atados por las mu\u00f1ecas nos condujeron a sus territorios. La Casa de los<br>Arb\u00f3reos viv\u00edan en lo que hoy en d\u00eda es el Canad\u00e1, un territorio inmenso, gigantesco, cubierto<br>en su totalidad por inmensos bosques, con arboles milenarios, el gran bosque del norte de<br>Am\u00e9rica fue el territorio elegido por los Arb\u00f3reos. Sus viviendas, algunos aut\u00e9nticos palacios,<br>estaban colgados de los grandes \u00e1rboles, viv\u00edan todav\u00eda en una edad de piedra, no conoc\u00edan los<br>metales, ni la agricultura, viv\u00edan de la muy abundante caza y de la recolecci\u00f3n de los frutos del<br>bosque, sus grandes ciudades colgantes, convert\u00edan a esta Casa en algo muy particular. Su piel<br>era de un tono verde, todo el territorio se divid\u00eda en much\u00edsimos Clanes, cada uno controlaba<br>inmensos territorios del bosque, de \u00e1rbol en \u00e1rbol, hab\u00edan construido grandes pasarelas con<br>fuertes cuerdas, que comunicaban las ciudades flotantes unas con otras, sumamente pac\u00edficos<br>entre ellos, no toleraban visitantes externos a la Casa, pero no los mataban, los hac\u00edan esclavos<br>y serv\u00edan en los trabajos mas penosos de la ciudad, nunca se les permit\u00eda que volvieran al<br>suelo. A nosotros por nuestras caracter\u00edsticas especiales fuimos introducidos en jaulas de<br>madera colgadas de los m\u00e1s altos \u00e1rboles, ahora empezaba nuestro calvario.<br>Se reunieron todos los jefes de Clanes de la zona noreste de Arborea, all\u00ed en sus palacios<br>flotantes decid\u00edan que hacer con nosotros, jam\u00e1s se nos aliment\u00f3, fuimos muriendo de hambre<br>entre terribles sufrimientos, cuando espantados escucharon nuestros lamentos, decidieron<br>cortar las cuerdas de las jaulas. Debido a la gran altura, dieron por hecho que nos hab\u00edamos<br>matado en la ca\u00edda, desde lo alto se ve\u00edan los restos de madera y nuestros cuerpos esparcidos<br>por el suelo, decidieron que bajar\u00edan a por nuestros cad\u00e1veres por la ma\u00f1ana, las alima\u00f1as<br>nocturnas de aquellos bosques acabar\u00edan el trabajo. Que poco conoc\u00edan a los Vampiros, a pesar<br>de nuestras heridas por las ca\u00eddas logramos reponernos, ayudando a los m\u00e1s delicados,<br>empezamos a correr por esos bosques infinitos, cuando descubrieron que no nos hab\u00edamos<br>matado en las ca\u00eddas, rectificaron y decidieron darnos caza. Corrimos, corrimos todo lo que<br>pudimos, nos alejamos de las pasarelas, los Arb\u00f3reos las estaban utilizando para lanzarnos<br>dardos envenenados y flechas con puntas de piedra, nos adentramos en los bosques direcci\u00f3n<br>sur, nos escond\u00edamos en madrigueras y peque\u00f1as cuevas, mientras estos humanos de tez verde<br>nos buscaban como locos por el d\u00eda. Cuando algunos se despistaban y se alejaban mucho del<br>grupo, lo caz\u00e1bamos, por las noches ellos volv\u00edan a las alturas y nosotros volv\u00edamos a<br>adentrarnos en los bosques. Mas al Sur, los Clanes existentes, dejaron los arboles y se<br>asentaron en grandes poblados cercados con grandes empalizadas de madera, nos alejamos de<br>estos poblados y seguimos ocult\u00e1ndonos, caminando por las noches, guiados por las estrellas,<br>que a muy duras penas se entreve\u00edan por las copas de los grandes \u00e1rboles. Tuvimos que<br>atravesar cientos de lagos y r\u00edos, este territorio, de la Casa de los Arb\u00f3reos era muy rica en<br>agua, la vegetaci\u00f3n frondosa facilitaba que much\u00edsimas especies de animales vivieran en su<br>interior. A medida que baj\u00e1bamos al sur, los poblados se fueron distanciando, los bosque iban<br>desapareciendo y el territorio cambi\u00f3, nos encontramos con unos paramos inmensos, grandes<br>llanuras, con peque\u00f1as elevaciones del terreno, ahora pod\u00edamos ver y ser vistos a cientos de<br>kil\u00f3metros, muy seco y con poca agua, era un territorio \u00e1spero para sobrevivir. Seguimos con la<br>intenci\u00f3n de dirigirnos al Sur, decidimos seguir andando por la noche, por el d\u00eda<br>permanec\u00edamos semi enterrados a las sombras de algunos matorrales, en la distancia ve\u00edamos<br>grandes columnas de personas. Los adultos remolcaban con unos palos entrelazados a los<br>ni\u00f1os, personas mayores y diversos \u00fatiles, necesarios para los campamentos que montaban<br>por la noche. Esta Casa, cuyos cuerpos eran de color rojo intenso, llegaron a los territorios que<br>ahora son E.E.U.U y se asentaron por Tribus y Clanes, su evoluci\u00f3n no hab\u00eda pasado de la edad<br>de piedra y en grandes grupos, recorr\u00edan los territorios cazando y recolectando las distintas<br>hierbas que crec\u00edan. Manadas y manadas de herb\u00edvoros hac\u00edan grandes recorridos en busca de<br>agua y tanto animales como personas, segu\u00edan las rutas que miles y miles de a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00edan<br>recorrido ya sus antepasados. Vest\u00edan con la piel de los animales que cazaban. Con vistosas<br>plumas identificaban a sus Clanes, hab\u00eda buena armon\u00eda entre ellos y raras veces ten\u00edan<br>enfrentamientos entre s\u00ed, respetaban a la tierra y sus ciclos anuales y con sus poblados<br>desmontables recorr\u00edan el territorio seg\u00fan las estaciones. No tuvimos contactos con ellos, pues<br>en varias ocasiones que nos vieron, no pusieron intenci\u00f3n en comunicarse con nosotros, al<br>reunirse grupos tan inmensos, nosotros tambi\u00e9n optamos por no acercarnos, la abundancia de<br>herb\u00edvoros de grandes dimensiones nos facilitaba la ingesta de sangre para nuestro Clan y<br>aunque menos sabrosa, decidimos no arriesgarnos a la lucha, esta Casa de cazadores innatos<br>nos pod\u00edan vapulear. Nuestra estrategia era clara, llegar a la Mesoam\u00e9rica, donde el resto de<br>nuestro Clan se hab\u00eda establecido. D\u00edas y d\u00edas de caminatas nocturnas por las grandes llanuras<br>que dieron paso a los desiertos y d\u00edas y d\u00edas de caminatas nocturnas por un desierto, inh\u00f3spito<br>y maldito. Decidimos mandar a unos pocos de nosotros, con un mensaje lacrado, intu\u00edamos<br>que nuestras miserias estaban a punto de terminar, decidimos quedarnos en un peque\u00f1o oasis<br>y esperarnos a recibir noticias. Nuestro periplo por el norte del continente nos hab\u00eda<br>asombrado, no por la grandeza de los territorios, sino por el nivel evolutivo de estas Casas, que<br>no hab\u00edan pasado de una edad de piedra. Los Arb\u00f3reos, aprovechando y nutri\u00e9ndose de los<br>bosques del norte y la Casa de los Pieles Rojas en un estado de nomadismos continuos, que<br>hab\u00edan provocado que miles de Tribus y Clanes rotaran por el territorio, al ritmo del clima y las<br>grandes manadas. Reuni\u00e9ndose en d\u00edas y fechas que ellos consideraban m\u00e1gicas, los Clanes se<br>relacionaban y se multiplicaban en paz y armon\u00eda, el final de estas Casas llegar\u00eda mas bien<br>pronto que tarde. Cuando con el tiempo, las Casas de Europa, en un estado evolutivo muy<br>superiores en cuanto al uso de tecnolog\u00edas y t\u00e9cnicas de guerra, descubrieron estas tierras, el<br>exterminio fue total, muy pocos sobrevivir\u00edan a la masacre, las Casas europeas no estaban por<br>la labor de compartir los territorios. O todo o nada. Los Arb\u00f3reos, nada pudieron hacer con las<br>balas de los rifles que ya empezaban a utilizarse en las guerras, la p\u00f3lvora, el diablo negro,<br>como la llamaban hizo estragos en Norteam\u00e9rica. La introducci\u00f3n del caballo, desaparecido<br>desde muchos milenios en esta parte del mundo, hicieron que las grandes distancias en las<br>llanuras se acortaran, los disparos de las escopetas volv\u00edan locos a los grandes herb\u00edvoros y sus<br>migraciones anuales variaron, a los Pieles Rojas les alteraron sus ritmos de vida, cuando se<br>reunieron las Tribus y los Clanes para declararles la guerra al invasor, ya fue demasiado tarde. A<br>las Casas europeas ya les hab\u00edan dado suficientemente tiempo para asentarse en las costas del<br>este, coloniz\u00e1ndolas y creando un tr\u00e1fico de mercanc\u00edas y de personas entre Europa y Am\u00e9rica<br>como nunca antes se hab\u00eda visto. La migraci\u00f3n bestial que sufrir\u00eda este continente, fue a<br>cambio de la exterminaci\u00f3n total de la Casa de los Arb\u00f3reos y de casi la aniquilaci\u00f3n de la Casa<br>de los Pieles Rojas. Todo esto ocurrir\u00eda mucho, pero que mucho m\u00e1s tarde, todav\u00eda quedar\u00edan<br>muchos siglos hasta este tr\u00e1gico desenlace, ahora nos daban la bienvenida unas Casas<br>establecidas en el centro y sur del continente, con unas caracter\u00edsticas muy pero que muy<br>particulares. Nosotros al poco, recibimos un mensaje de nuestros hermanos, tra\u00eddos por un<br>gran numero de nativos de la Mesoam\u00e9rica, d\u00e1ndonos la bienvenida al istmo y ofreci\u00e9ndonos<br>su sangre como signo de amistad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los barcos ya no aguantaban m\u00e1s, la traves\u00eda hab\u00eda sido largu\u00edsima, las ultimas reparacionesserias que se les hizo a la flota fue en los astilleros de la Casa de Od\u00edn. 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