{"id":436,"date":"2023-02-10T19:26:29","date_gmt":"2023-02-10T19:26:29","guid":{"rendered":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/?p=436"},"modified":"2023-02-10T19:26:32","modified_gmt":"2023-02-10T19:26:32","slug":"n-340-ep-v","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/n-340-ep-v\/","title":{"rendered":"N-340 Ep V"},"content":{"rendered":"\n<p>Nada m\u00e1s entrar Hassan en la nave de la derecha y localizar a la muchacha, el olor, si pudiera haberse olido habr\u00eda sido espantoso. Ana, de espalda a la barra y frente a las sartenes en la cocina, sinti\u00f3 la mirada del desconocido como una daga, clavada en la columna. El calor del fuego de la cocina, ni comparaci\u00f3n ten\u00edan con el fr\u00edo interior que posey\u00f3 a su persona. Cuando se dio la vuelta, para saludar al viajero, ensayando la mejor de sus sonrisas, sus ojos se encontraron con los de Hassan, petrificando su sonrisa y convirti\u00e9ndola en un rictus desagradable y forzada.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; Buenos d\u00edas se\u00f1or, le estoy preparando unos magn\u00edficos bistec, que seguro, les sabr\u00e1 a las mil maravillas, a usted y a sus amigos. La mejor comida, la mejor bebida y la mejor compa\u00f1\u00eda, la ha encontrado usted en Repuestos Garc\u00eda. Hassan no quiso ceder a los buenos modales, prefiri\u00f3 la groser\u00eda y el mando, como principal estrategia, a la hora de desenvolverse con su desconocida anfitriona.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; D\u00e9jate de chorradas y sandeces mujer y tr\u00e1eme el vino y la carne ahora mismo, cuando un hombre est\u00e1 hambriento y sediento, las palabras cursis sobran. Y cuando me refiero a la hambre y a la sed, no solo me refiero a calmarla con un bistec y una botella de vino, sino a calmarla con toda clase de servicios. Ana, no pod\u00eda creer qu\u00e9 poder de perversi\u00f3n y locura, estaban poseyendo a Hassan, sab\u00eda de los efectos de la carretera, intu\u00eda peligrosos efectos en el viajero que se adentraba en ella, pero de la dif\u00edcil posesi\u00f3n del mal sobre el mal, pronto sabr\u00eda de sus consecuencias. Estaba acostumbrada al trato diario con sus perros de pelea, estaba habituada a la violencia y a la sangre en sus continuas luchas a vida a muerte, pero nunca hab\u00eda visto en un hombre el brillo siniestro que Hassan desped\u00eda de sus ojos, eso la hizo dudar de su reacci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; Bueno se\u00f1or, aqu\u00ed s\u00f3lo se dan comidas y algo de bebidas, si est\u00e1 cansado le puedo proporcionar una cama, c\u00f3moda y fresquita, pero nada m\u00e1s se lo aseguro. En el interior de Hassan lleg\u00f3 un momento, que logr\u00f3 visualizar la verdadera proporci\u00f3n a lo que estaba llegando o estaba dispuesto a llegar, pero jam\u00e1s lleg\u00f3 a intuir cuando fue consciente de su posesi\u00f3n total. No supo apreciar el cambio en \u00e9l, cuando sobrepas\u00f3 el cruce y se adentr\u00f3 en la carretera y menos a\u00fan cuando comenz\u00f3 a adentrarse, en el camino de entrada de la propiedad de los Garc\u00eda. Su alma se iba ennegreciendo cada vez m\u00e1s y el \u00faltimo claro que lleg\u00f3 a apagarse, fue sentado detr\u00e1s de la barra, cuando ni siquiera lleg\u00f3 a ver en realidad a la muchacha que ten\u00eda delante.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; De acuerdo, empecemos por la comida. &#8212; dud\u00f3 Hassan.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos minutos tard\u00f3 Ana en terminar de fre\u00edr los bistec y cinco en com\u00e9rselos Hassan, si hubiesen esperado a Tom\u00e1s y a los compa\u00f1eros de Hassan, quiz\u00e1s la cosa hubiese cambiado, pero ellos enfrascados en las piezas del autom\u00f3vil, tardaban demasiado.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; \u00bfMe puede poner un caf\u00e9 y una copa de co\u00f1ac, preciosa? &#8212; pidi\u00f3 Hassan.<\/p>\n\n\n\n<p>Ana echaba de menos la buena conversaci\u00f3n de su padre, seguro que \u00e9l hubiese capoteado a las mil maravillas el temporal, hubiese calado bien al moro y le hubiese tranquilizado, porque quisiese o no, ese hombre estaba mal y no sab\u00eda c\u00f3mo saldr\u00eda la historia, lo \u00fanico que esperaba es que llegara pronto y que aquellos viajeros se marcharan lo antes posible. No sab\u00eda como reaccionar\u00eda aquel maldito moro, pero deb\u00eda estar prevenida. Pero los acontecimientos se iban a suceder mucho m\u00e1s r\u00e1pido de lo que Ana esperaba. Cuando Ana se volvi\u00f3 para calentar el caf\u00e9 y justo en el momento que pensaba en su padre y en la necesidad de estar prevenida, Hassan salt\u00f3 la barra y se abalanz\u00f3 r\u00e1pidamente a por el cuerpo indefenso de su v\u00edctima. La rode\u00f3 con sus brazos e impuls\u00f3 todo su cuerpo, contra la muchacha, el resultado fue que Ana golpe\u00f3 salvajemente el rostro con la hornilla de la cocina. Un segundo despu\u00e9s el asesino hizo girar el cuerpo de la muchacha sobre sus brazos, lo cual le permiti\u00f3 verse frente a frente con su asesino, antes de ser golpeada en el cuello por una mano diestra y acostumbrada a dejar a sus v\u00edctimas inconscientes en d\u00e9cimas de segundos. Un minuto fue necesario para que Ana recobrara el sentido, el necesario para que ese abominable hombre que le hab\u00eda atacado, tuviera el tiempo necesario para amordazarla y amarrarla fuertemente a una viga de su apreciado hogar. Lo hab\u00eda conseguido y adem\u00e1s en muy poco tiempo. La hab\u00eda golpeado y la hab\u00eda inmovilizado. Incluso amordazada, su desesperaci\u00f3n se hizo terrible. Cuando Tom\u00e1s volv\u00eda con el radiador en un carrillo de mano, hablando amigablemente con Mahed, not\u00f3 un revuelo inusitado en sus perros. Andaba entre medio de los dos hombres a un paso r\u00e1pido directo al bistec que se supon\u00eda, su hija tendr\u00eda ya preparado. El cansancio de la vejez, la charla animada de su nuevo amigo y la impaciencia por ver su hija fueron suficientes como para no echarle la suficiente cuenta a los perros, lo cual hubiesen actuado de inmediato. Sigui\u00f3 para adelante y ni por un momento, supo lo que se le ven\u00eda encima, la bondad de Mahed lo ten\u00eda encandilado. Los perros no vieron la escena que ocurri\u00f3 en el bar de los Garc\u00eda, pero si oyeron y olieron la escena que se estaba desarrollando, si no fuera por la alambrada, ya hac\u00eda tiempo que habr\u00edan actuado r\u00e1pida y ferozmente. Mientras e intuyendo lo que iba a ocurrir, algunos ladraban con furia, otros ya se dedicaban a roer con sus fuertes colmillos el duro metal de la alambrada. El tiempo que tardaran en vencer al duro metal, todo depender\u00eda de su dureza, solo necesitaban un peque\u00f1o agujero, el suficiente para que cupiera sus negras cabezas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nada m\u00e1s entrar Hassan en la nave de la derecha y localizar a la muchacha, el olor, si pudiera haberse olido habr\u00eda sido espantoso. Ana, de espalda a la barra y frente a las sartenes en la cocina, sinti\u00f3 la mirada del desconocido como una daga, clavada en la columna. El calor del fuego de&hellip;&nbsp;<a href=\"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/n-340-ep-v\/\" rel=\"bookmark\">Leer m\u00e1s &raquo;<span class=\"screen-reader-text\">N-340 Ep V<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":383,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-436","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-terror"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=436"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":437,"href":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436\/revisions\/437"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/wp-json\/wp\/v2\/media\/383"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=436"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=436"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=436"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}