{"id":428,"date":"2023-02-06T17:21:04","date_gmt":"2023-02-06T17:21:04","guid":{"rendered":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/?p=428"},"modified":"2023-02-06T17:21:08","modified_gmt":"2023-02-06T17:21:08","slug":"n-340-epiv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/n-340-epiv\/","title":{"rendered":"N-340 epIV"},"content":{"rendered":"\n<p>Mahed, Rabit y Hassan, dudaron unos instantes s\u00ed adentrarse, en el peque\u00f1o carril que conduc\u00eda a Repuestos Garc\u00eda. Hab\u00edan o\u00eddo a los perros ladrar y ante tan siniestro sonido, se le erizaron hasta el \u00faltimo cabello, adem\u00e1s notaron algo raro en el ambiente, un no s\u00e9 que, que les advert\u00eda de no continuar, un algo que les dec\u00eda sin palabras, que dependiendo de como actuar\u00e1n les valdr\u00eda la vida. Finalmente el hambre que arrastraban, la sed que les martirizaba y la necesidad de los recambios para el autom\u00f3vil, les infundieron el valor necesario, para sobrepasar la invisible neblina que notaban de terror. Una vez dentro del recinto, todo cambi\u00f3, los perros segu\u00edan gru\u00f1endo y ladrando, pero ellos, inexplicablemente se armaron de valor y sobre todo a Rabit y Hassan, algo muy fuerte y desconocido, les estaba traspasando, era como si fuera un nuevo sentimiento, una nueva forma de ver las cosas y el color. Y el color era el rojo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; Diablos, huele que alimenta, casi me hab\u00eda olvidado del olor de la comida.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; Esc\u00fachame viejo cabez\u00f3n, tu no vas a comer nada hasta que consigas el \u00faltimo tornillo que necesitamos para arreglar el auto, sobre mec\u00e1nica arr\u00e9glatelas t\u00fa con el due\u00f1o, Rabit te acompa\u00f1ar\u00e1. Yo mientras me las ver\u00e9 con ese filete que huelo y con esa cerveza que me pienso tragar y te lo advierto viejo, a la m\u00ednima, Rabit te ensarta como a un pinchito.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; No cometas locura, por el amor de Dios, salgamos de aqu\u00ed en paz &#8212; le rogaba Mahed.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; Eso ya se ver\u00e1. Rabit y Mahed se dirigieron a la nave de la izquierda, Hassan a la de la derecha.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; Buenos d\u00edas caballeros, a su servicio Tom\u00e1s Garc\u00eda, les puedo ofrecer casi de todo, con el coraz\u00f3n en la mano, si por supuesto, vienen con buena voluntad. Tom\u00e1s estaba sentado en un peque\u00f1o taburete tapizado en negro, justo detr\u00e1s de un banco de trabajo; en la mesa, docenas de cachivaches y herramientas adornaban su vista. Cuando gir\u00f3 sobre s\u00ed mismo y mir\u00f3 de frente a los dos extra\u00f1os, que se adentraban en su taller, la cara de Tom\u00e1s no cambi\u00f3 un solo gesto, de los que adornaban su arrugada y feliz cara. Aunque la contemplaci\u00f3n de nuestros dos viajeros, no fuera precisamente la m\u00e1s agradable de contemplar, Tom\u00e1s parec\u00eda estar habituado a conocer a gente de la carretera, personas sudorosas y con la mirada suplicante de alguien que solo pide que le arreglen su coche y salir pitando de all\u00ed lo m\u00e1s r\u00e1pido posible. Sin embargo, aunque Tom\u00e1s oliese los cuerpos sudados, despu\u00e9s de una buena caminata a treinta y ocho grados y sin agua, no ve\u00eda en los ojos, esa mirada suplicante y aterrorizada, ve\u00eda mas bien y a pesar de que Tom\u00e1s no movi\u00f3 un solo m\u00fasculo de su cara, la violencia y la muerte en los ojos de Mahed y Rabit.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; Buenos d\u00edas amigo, con buena voluntad se viene, resulta que nos hemos quedado averiado, a varios kil\u00f3metros de aqu\u00ed, el radiador est\u00e1 echo trozos y posiblemente la bomba del agua tambi\u00e9n y es que el nivel de la temperatura se me ha debido estropear y no me ha avisado de calent\u00f3n del coche. Los viejos se entienden a las mil maravillas y el due\u00f1o del taller vio en Mahed algo de simpat\u00eda en sus modales.<\/p>\n\n\n\n<p>Pens\u00e1ndolo bien, el viaje que llevaban aquellos hombres bien merec\u00eda toda su amabilidad, para Tom\u00e1s que ese viejo moro, deb\u00eda de tener muchas historias que contar, quiz\u00e1s le contara alguna a \u00e9l de sus d\u00edas en el Sahara. Quiz\u00e1s los ojos de Mahed fueran m\u00e1s compasivos que los del muchacho, llenos de silencio y amargura, mejor conocer\u00eda m\u00e1s al viejo y pasar\u00eda del joven, a la espera de su \u00edmpetu y rebeld\u00eda, la carretera deb\u00eda haber hecho mella en \u00e9l y sus consecuencias, \u00e9l sab\u00eda cuales eran.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; Bueno en circunstancias normales, ir\u00edamos a por su coche en mi gr\u00faa, pero resulta que se me averi\u00f3 la semana pasada y no ten\u00eda piezas de recambio para el modelo que conduzco, as\u00ed que estoy esperando que me la manden, como habr\u00e1 podido comprobar, este sitio est\u00e1 un poco lejos de todo, as\u00ed que como todav\u00eda no he recibido las piezas, tengo la gr\u00faa inmovilizada. De todas formas, como habr\u00e1 podido ver, en el desguace que regento, algunos coches hay, a lo mejor, le sirve alguno. \u00bfQu\u00e9 modelo conduce usted?. Efectivamente, Mahed pod\u00eda apreciar, como detr\u00e1s de la nave, en el descampado, hab\u00eda lo que se conoce, como un cementerio de coches, pero este era desorbitado, lo que Tom\u00e1s llamaba algunos coches, en realidad eran docenas de filas de coches, que ocupaban varias hect\u00e1reas, todos puestos unos a continuaci\u00f3n de otros. Parec\u00eda extra\u00f1o que no tuviera recambios para su gr\u00faa, pues la variedad de modelos existentes en el desguace parec\u00eda infinitos. Marcas nacionales, modelos importados, con m\u00e1s o menos a\u00f1os, todos perfectamente aparcados, parec\u00edan descansar en su \u00faltimo destino. Algunos se apreciaban que le faltaban piezas, pero otros, sino fuera por el polvo acumulado en sus chapas, parec\u00edan reci\u00e9n puestos en aquel lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; \u00a1Uauh! y usted le dice a esto, algunos coches, con las piezas que se pueden juntar con todos ellos, se pueden armar cien coches.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; Entiende de mec\u00e1nica, amigo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; Algo, por ello, no quiero molestarle en absoluto, me conformo con que tenga el radiador y la bomba del agua de un Mercedes Benz 300 D del a\u00f1o 72 y si me presta un carrillo de mano, nos lo llevaremos todo y cuando pasemos por aqu\u00ed, le dejo de nuevo el carrillo. No si antes, le pido por favor, que cuando quitemos el radiador s\u00ed lo tiene y antes de emprender el regreso, me ponga una comida, como la que seguro, se est\u00e1 zampando mi compa\u00f1ero.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; \u00bfSu compa\u00f1ero? Cre\u00eda que solo eran ustedes dos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; No, mi amigo Hassan ten\u00eda m\u00e1s hambre, que ganas de desmontar el radiador y decidi\u00f3 pasarse primero por el bar, para beber y comer antes que nada.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; Bueno, pues seguro que va a tener mas suerte que usted amigo, mi hija Ana, sabr\u00e1 saciarle el hambre a las mil maravillas, porque usted tiene la suerte o la desgracia de que yo tenga el Mercedes que busca, as\u00ed que tendr\u00e1 que aguantarse el hambre un poco m\u00e1s. Mientras, Ana preparar\u00e1 unas chuletas acompa\u00f1\u00e1ndolo todo con un estupendo tinto, que me traen del norte, nos daremos un banquete a costa del Mercedes.&#8212; sal\u00eda sonriendo Tom\u00e1s hacia el descampado.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; Estupendo, entonces mu\u00e9streme el coche y luego comeremos. Por cierto, \u00bfesos perros son peligrosos?, \u00a1Tienen una pinta de alucine!. Los perros, observaban y escuchaban en el m\u00e1s estricto silencio, doce pares de ojos negros, brillando con dos siluetas en sus iris, desgarbadas y peligrosas. \u00bfEs que sus amos, no ol\u00edan el peligro inminente? Ellos s\u00ed lo sab\u00edan reconocer. El olor majestuoso y bondadoso de su due\u00f1o, todo paciencia y amabilidad, se mezclaba peligrosamente, primero, con un olor a miedo y cansancio, el olor a gastado y a rendici\u00f3n de Mahed, mucho m\u00e1s d\u00e9bil que el segundo del muchacho, pura energ\u00eda y determinaci\u00f3n, pero determinaci\u00f3n y eso lo notaban con gran fuerza, a muerte y a la causa del dolor. Ellos conoc\u00edan bien ese olor, acostumbrados al asesinato, en las luchas en la arena a los que Ana, los adiestraba desde cachorro. Ellos sab\u00edan reconocer, por la distinci\u00f3n de los olores, \u00e9l de la bondad, \u00e9l del miedo o \u00e9l del asesino y all\u00ed si se ol\u00eda a ese hervor. Pero era distinto, lo reconoc\u00edan, ellos se enfrentaban cuerpo a cuerpo, colmillos con colmillos, adiestrados para morder, adiestrados para luchar a muerte y hasta el fin, pero en el muchacho hab\u00eda salido, hab\u00eda crecido y multiplicado, no en un olor de entrenamiento, en el del muchacho era un olor nacido y crecido, madurado a base de odios y acatamientos, a la determinaci\u00f3n del mal y a la sangre.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; Bueno, eso depende de muchas cosas, por cierto \u00bfsu amigo es mudo?.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; Ja, ja, ja, ja, bueno, eso tambi\u00e9n depende de muchas cosas, ja, ja, ja, ja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mahed, Rabit y Hassan, dudaron unos instantes s\u00ed adentrarse, en el peque\u00f1o carril que conduc\u00eda a Repuestos Garc\u00eda. 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