{"id":354,"date":"2023-01-13T13:57:37","date_gmt":"2023-01-13T13:57:37","guid":{"rendered":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/?p=354"},"modified":"2023-01-17T11:49:31","modified_gmt":"2023-01-17T11:49:31","slug":"n-340-ep1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reflexionesbajolahiguera.es\/relato\/n-340-ep1\/","title":{"rendered":"N-340 Ep1"},"content":{"rendered":"\n<p><em><strong>El calor en esta \u00e9poca del a\u00f1o, hac\u00eda del interior de la provincia un lugar nada deseoso de habitar. Los pocos que permanec\u00edan, intentaban por todos los medios, resguardarse en sitios lo mas frescos posible, sin ni siquiera mover un m\u00fasculo, el gasto, no era compatible con los grados, superiores en algunas horas a los cuarenta y cinco grados.\u00a0Debido a la falta de movimiento de la poblaci\u00f3n en horas diurnas, cualquiera que atravesara la carretera, que cruzaba todo el estado de este a oeste, pensar\u00eda a las pocas horas de estar conduciendo, que el territorio estaba desierto. De por s\u00ed, la carretera constaba en los mapas, como una de las\u00a0\u00a0menos importancia y menos servicios del pa\u00eds. Al cruzar un territorio, pobre en recursos y sin ning\u00fan inter\u00e9s econ\u00f3mico, el trafico en dicha v\u00eda hac\u00eda tiempo que pasaba por ser\u00a0\u00a0m\u00ednimo y el automovilista que la cruzaba, r\u00e1pidamente se inmaginaba, estar solo en el mundo.O algo parecido, debieron de inmaginar Mahed, Rabit y Hassan, tres inmigrantes marroqu\u00edes, que tras obtener permisos temporales de trabajo en el pa\u00eds, enfilaban rumbo a su destino, en un viejo Mercedes Benz 300 D blanco con unos cuantos kil\u00f3metros de m\u00e1s en sus sufridas entra\u00f1as y que con mucho esfuerzo, hab\u00edan podido comprar a precio desorbitado en su lejano pa\u00eds.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>Mahed era el mas viejo de los tres hombres, conduc\u00eda con la\u00a0\u00a0tranquilidad de un hombre, que no sabe exactamente por donde va, ni en donde est\u00e1. El \u00fanico que sab\u00eda manejar un veh\u00edculo, sab\u00eda por experiencia que no pod\u00eda forzar la maquina mas de la cuenta, ya que como a \u00e9l mismo le pasaba, los a\u00f1os siempre cobraban factura. Hab\u00eda dejado familia numerosa all\u00ed en su lejana ciudad de nacimiento. Acostumbrado a buscarse la vida como fuera, hab\u00eda escuchado por casualidad, la noticia de la necesidad de mano de obra barata en Espa\u00f1a y se hab\u00eda embarcado con sus dos compa\u00f1eros, en esta aventura sin saber como terminar\u00eda todo aquello. <\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>Seguro de ganar mas dinero, que en su Marruecos natal, confiaba en llevar lo suficiente, como para sobrevivir unos a\u00f1os m\u00e1s junto a sus numerosos hijos y mujeres. Aunque para su gusto\u00a0\u00a0y debi\u00e9ndose reconocer el resultado, el viaje no estaba resultando como \u00e9l esperaba; empezando\u00a0\u00a0por el comportamiento de sus dos j\u00f3venes compa\u00f1eros.Rabit y Hassan eran harina de otro costal, j\u00f3venes impulsivos, sus vidas no pasaban de ser pura vibraci\u00f3n y riesgo, durante toda su existencia. Acostumbrados a la violencia m\u00e1s salvaje y cruel, de los g\u00fcetos africanos, hac\u00eda tiempo que dejaron en alg\u00fan momento de su infancia, su conciencia y buenos modales con los hombres. Su reto continuo era\u00a0\u00a0la supervivencia\u00a0\u00a0a costa de lo que fuera, incluso de la vida humana y sus metas a conseguir el suficiente dinero, como para vivir como ricos o eso es lo que intentaban. El haberse animado a seguir a este viejo tonto, no era otro\u00a0\u00a0que el de llegar a Europa y triunfar a consta de lo que fuera.\u00a0Hac\u00eda tiempo que se hab\u00edan dado cuenta que trabajando uno honradamente, poco rico se volv\u00eda.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>Mahed, eres mas lento que una tortuga con este cacharro, a este ritmo, llegaremos a nuestro destino en un mill\u00f3n de a\u00f1os. Adem\u00e1s, estoy seguro de que nos hemos perdido y vamos por camino equivocado, te equivocaste en el ultimo\u00a0\u00a0cruce que cogimos hace dos horas, estoy seguro, no s\u00e9 si tu vieja cabezona se ha dado cuenta todav\u00eda. Y eso no es lo peor, lo peor es que entre el calor agobiante y el no habernos cruzado con ning\u00fan coche desde que cogimos el desv\u00edo, me est\u00e1 volviendo loco. chillaba Hassan.Me importa un carajo que te vuelvas loco, pero por favor te pido que te calles o de lo contrario el loco voy a ser yo. Si tuvi\u00e9ramos un mapa actualizado nada de esto hubiese pasado, pero no, tienes que conseguir un mapa de hace treinta a\u00f1os y as\u00ed cualquiera se orienta. <\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>Seg\u00fan el mapa, circulamos por la N-430 o tambi\u00e9n conocida por la carretera del diablo, atraviesa el territorio m\u00e1s seco y caluroso de todo el estado y es largu\u00edsima con cojones. As\u00ed que tranquilito y reza para que el veh\u00edculo aguante el tir\u00f3n.\u00a0Esc\u00fachame viejo\u00a0\u00a0cabezota, yo nunca rezo, porque lo que quiero lo cogo yo mismo.As\u00ed de alegre y divertido, transcurr\u00eda el trayecto entre porros de hach\u00eds, botellas de whisky y unos hombres con los nervios a punto de estallar, sin haberse cruzado en cinco horas con ning\u00fan ser vivo, ni estructura hecha por el hombre y sin saber exactamente si llevaban buena direcci\u00f3n o la equivocada.<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El calor en esta \u00e9poca del a\u00f1o, hac\u00eda del interior de la provincia un lugar nada deseoso de habitar. 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